<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Fotografía archivos - raphanook</title>
	<atom:link href="https://raphanook.com/category/fotografia/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://raphanook.com/category/fotografia/</link>
	<description>Rapha Nook es una web de fotografía artística</description>
	<lastBuildDate>Sat, 20 Dec 2025 23:58:04 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.9</generator>

<image>
	<url>https://raphanook.com/wp-content/uploads/2023/09/cropped-favicon_RK_black-32x32.png</url>
	<title>Fotografía archivos - raphanook</title>
	<link>https://raphanook.com/category/fotografia/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Más allá del &#8216;like&#8217;</title>
		<link>https://raphanook.com/mas-alla-del-like/</link>
					<comments>https://raphanook.com/mas-alla-del-like/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rapha Nook]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 20 Dec 2025 22:17:18 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Fotografía]]></category>
		<category><![CDATA[autoestima]]></category>
		<category><![CDATA[retrato]]></category>
		<category><![CDATA[arte]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://raphanook.com/?p=135534</guid>

					<description><![CDATA[<p>¿Por qué nos incomoda cuando nos hacen fotos si nos encontramos en un mundo saturado de ellas? En un universo así, donde parece que todos buscan ser el centro de atención, esta incomodidad resulta una paradoja común y profundamente humana. Vivimos bajo la presión constante de proyectar una imagen pulida en las redes sociales, una carrera interminable por la validación medida en likes.</p>
<p>La entrada <a href="https://raphanook.com/mas-alla-del-like/">Más allá del &#8216;like&#8217;</a> se publicó primero en <a href="https://raphanook.com">raphanook</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="wpb-content-wrapper"><div data-parent="true" class="vc_row limit-width row-container" id="row-unique-0"><div class="row row-parent" style="max-width:804px; margin-left:auto; margin-right:auto;"><div class="wpb_row row-inner"><div class="wpb_column pos-top pos-center align_left column_parent col-lg-12 single-internal-gutter"><div class="uncol style-light"  ><div class="uncoltable"><div class="uncell no-block-padding" ><div class="uncont" ><div class="uncode_text_column" ><p>Internet ha terminado sometiéndonos a una comparación social permanente. La exposición continua a imágenes idealizadas (seleccionadas, procesadas y/o manipuladas) nos lleva a desarrollar una vigilancia inflexible y constante. Este fenómeno, conocido como autoobjetivación, consiste en convertirnos en objeto de nuestra propia mirada crítica, adoptando la perspectiva de un observador ajeno sobre nuestra imagen. No se trata de una simple inseguridad; es una dinámica vinculada a una ansiedad severa y a una presión social que históricamente ha examinado con mayor intensidad el cuerpo femenino. Y que, a diferencia de lo que muchos suelen creer, la pueden sufrir todas las personas sin excepción del grado de atracción. Por todo esto, no es de extrañar que hayamos creado una asociación negativa con la cámara: en lugar de verla como una herramienta aséptica que captura lo que observamos, la percibimos como un juez implacable que logra resaltar aquello que no encaja con el canon de belleza imperante.</p>
<p><strong>Por qué sí deberías contar tu historia (y no lo sabes)</strong></p>
<p>Asimismo, las personas que comparten sus imágenes, poseen fines muy diversos: desde quienes desean alcanzar cierta valoración ajena, hasta los que lo hacen como autoconocimiento, e incluso por amor propio. En medio de todo ese ruido visual, existe otro tipo de fotografía que se aleja del foco de la aprobación externa. Una práctica que no busca el aplauso algorítmico, que posee intenciones artísticas y funciona como una poderosa herramienta de autoaceptación. En ella lo que importa no es solo la imagen final, sino la experiencia en sí: un encuentro con uno mismo, registrado por una cámara que no juzga, sino que atestigua. Algo que no guarda una intención de gustar a otros ni de exponerse, sino de SER. Para ti y para esa memoria futura, que ahora no lo sabes, pero que un día lo agradecerá.</p>
<figure id="attachment_135535" aria-describedby="caption-attachment-135535" style="width: 819px" class="wp-caption alignnone"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-135535 size-large" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/02-819x1024.jpg" alt="" width="819" height="1024" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/02-819x1024.jpg 819w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/02-640x800.jpg 640w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/02-768x960.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/02-350x438.jpg 350w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/02-uai-720x900.jpg 720w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/02.jpg 900w" sizes="(max-width: 819px) 100vw, 819px" /><figcaption id="caption-attachment-135535" class="wp-caption-text">RAPHA NOOK © 2025</figcaption></figure>
<p>Nadie duda cuando la historia que se cuenta es entre dos personas en sesiones de pareja, ya sea una boda o algo “menos especial”. Pero hacerse una sesión de fotos a uno mismo se suele considerar egolatría. Sin embargo, en manos de alguien con una mirada especial, puede ser un acto íntimo de cuidado y de valentía, una forma de detener el tiempo, de mirarte sin máscaras, habitar tu cuerpo con dignidad y dejar constancia de quién eres en este momento de tu vida que seguro echarás de menos con el tiempo.</p>
<figure id="attachment_135538" aria-describedby="caption-attachment-135538" style="width: 819px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135538 size-large" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/01-819x1024.jpg" alt="" width="819" height="1024" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/01-819x1024.jpg 819w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/01-640x800.jpg 640w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/01-768x960.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/01-350x438.jpg 350w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/01.jpg 1080w" sizes="(max-width: 819px) 100vw, 819px" /><figcaption id="caption-attachment-135538" class="wp-caption-text">RAPHA NOOK © 2025</figcaption></figure>
<p>Aquí van siete razones por las que deberías hacerte fotos para contar tu historia y participar en un acto creativo (más allá del ‘like’).</p>
<p><strong>1. Congelar el tiempo y honrar tu historia</strong></p>
<p>La fotografía es el único invento que conocemos capaz de congelar el tiempo. Con el paso de los años, ya nada volverá a ser como era. Esas imágenes serán todo lo que nos quede de un momento… y de una imagen que tarde o temprano aprenderemos a valorar. Frente a las imágenes superficiales, repetitivas y anodinas, existen «imágenes necesarias»: aquellas que registran la historia de una persona, que le permiten sentirse un SER de verdad y que le ayudan a reconciliarse consigo misma. Honrar tu biografía con un trabajo así es un regalo que te haces a ti y a tu memoria futura.</p>
<figure id="attachment_135539" aria-describedby="caption-attachment-135539" style="width: 820px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135539 size-large" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/03-820x1024.jpg" alt="" width="820" height="1024" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/03-820x1024.jpg 820w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/03-640x800.jpg 640w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/03-768x960.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/03-350x437.jpg 350w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/03.jpg 1046w" sizes="(max-width: 820px) 100vw, 820px" /><figcaption id="caption-attachment-135539" class="wp-caption-text">RAPHA NOOK © 2025</figcaption></figure>
<p>La magia de la Fotografía, como explicaba <strong>Roland Barthes</strong>, es su capacidad de decirnos «esto ha sido». Es un testimonio irrepetible de nuestra existencia.</p>
<p><strong>2. Aprender a verte (de verdad) con tus propios ojos</strong></p>
<p>Los retratos tomados por otra persona nos ofrecen la oportunidad única de vernos desde una perspectiva ajena, pero saludable. Aprendiendo con ello a aceptar las miradas ajenas, pero sin renunciar a ser nosotros mismos. Enriqueciendo la comprensión que tenemos de nuestra imagen hasta límites insospechados. Porque en mi experiencia, el objetivo de un retrato de intimidad no es salir «guapo» según los cánones, sino buscar una esencia despojada de la «máscara que todos nos ponemos al mostrarnos al mundo».</p>
<figure id="attachment_135540" aria-describedby="caption-attachment-135540" style="width: 819px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135540 size-large" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/04-819x1024.jpg" alt="" width="819" height="1024" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/04-819x1024.jpg 819w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/04-640x800.jpg 640w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/04-768x960.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/04-1229x1536.jpg 1229w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/04-1638x2048.jpg 1638w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/04-350x438.jpg 350w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/04-scaled.jpg 2048w" sizes="(max-width: 819px) 100vw, 819px" /><figcaption id="caption-attachment-135540" class="wp-caption-text">RAPHA NOOK © 2025</figcaption></figure>
<p>En la famosa sesión de <strong>Richard Avedon</strong> con <strong>Marilyn Monroe</strong>. Él esperó pacientemente a que la fachada radiante de la actriz se desvaneciera para capturar un instante de tristeza auténtica: la persona detrás del personaje. El fin es dar con el momento de autenticidad en el que la pose desaparece y emerge la verdad.</p>
<p><strong>3. Reconectar con tu cuerpo</strong></p>
<p>La fotografía puede ser un poderoso aliado terapéutico, una herramienta para reconciliarse con una misma y sanar la relación con el propio cuerpo. Al crear un espacio de confianza, la sesión se convierte en una oportunidad para <em>«recolonizar el cuerpo con una nueva mirada»</em>, un ritual de liberación que nos permite habitar nuestro cuerpo con dignidad, sin pudor ni culpa. Como dice la arteterapeuta <strong>Cathy Malchiodi</strong>: <em>«El cuerpo recuerda lo que la mente entierra y las artes expresivas lo ayudan a hablar»</em>.</p>
<figure id="attachment_135541" aria-describedby="caption-attachment-135541" style="width: 819px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135541 size-large" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/05-819x1024.jpg" alt="" width="819" height="1024" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/05-819x1024.jpg 819w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/05-640x800.jpg 640w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/05-768x960.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/05-350x438.jpg 350w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/05.jpg 1080w" sizes="(max-width: 819px) 100vw, 819px" /><figcaption id="caption-attachment-135541" class="wp-caption-text">RAPHA NOOK © 2025</figcaption></figure>
<p>Muchos artistas han hecho del retrato una forma de terapia encarnada. Hay trabajos muy potentes como los de <strong>Jo Spence</strong> y <strong>Olatz Vázquez</strong>, quienes usaron sus cámaras para confrontar el cáncer con crudeza y ternura; o el de <strong>Nan Goldin</strong>, que documentó desde dentro la adicción y la violencia. Ellas no buscaron la belleza, sino la verdad, transformando la cámara en una voz para sus luchas con un efecto sanador.</p>
<p><strong>4. Practicar la valentía y alcanzar el bienestar personal</strong></p>
<p>En la cultura digital, a menudo confundimos la exposición con la valentía. Sin embargo, la valentía performativa que persigue la validación en redes sociales es, en muchos casos, un «falso ímpetu valiente» que sólo disfraza una inseguridad. El verdadero valor no reside en mostrar nuestras seguridades. Al contrario, el coraje silencioso e interno de la fotografía de intimidad consiste en «exponernos de forma valiente con nuestras inseguridades». Es un acto de entrega que requiere dejar a un lado el miedo al juicio para mostrarnos tal cual somos. Y esto, paradójicamente, es lo que nos hace sentirnos libres, sentirnos bien con nosotros mismos definitivamente.</p>
<figure id="attachment_135542" aria-describedby="caption-attachment-135542" style="width: 819px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135542 size-large" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/06-819x1024.jpg" alt="" width="819" height="1024" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/06-819x1024.jpg 819w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/06-640x800.jpg 640w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/06-768x960.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/06-350x438.jpg 350w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/06.jpg 1080w" sizes="(max-width: 819px) 100vw, 819px" /><figcaption id="caption-attachment-135542" class="wp-caption-text">RAPHA NOOK © 2025</figcaption></figure>
<p><strong>5. Convertirte en arte (porque tú no eres la foto)</strong></p>
<p>Uno de los errores más comunes es identificarnos por completo con la imagen resultante, creer que somos la foto. Nos guste o no el resultado, solemos confundir a la persona con su representación, lo que nos ata a una búsqueda constante de la toma perfecta y nos genera frustración.</p>
<figure id="attachment_135543" aria-describedby="caption-attachment-135543" style="width: 819px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135543 size-large" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/07-819x1024.jpg" alt="" width="819" height="1024" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/07-819x1024.jpg 819w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/07-640x800.jpg 640w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/07-768x960.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/07-1229x1536.jpg 1229w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/07-350x438.jpg 350w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/07.jpg 1620w" sizes="(max-width: 819px) 100vw, 819px" /><figcaption id="caption-attachment-135543" class="wp-caption-text">RAPHA NOOK © 2025</figcaption></figure>
<p>La famosa obra de <strong>René Magritte</strong>, <em>«Ceci n&#8217;est pas une pipe»</em> (Esto no es una pipa) nos advierte de este engaño demasiado común. La pintura de una pipa no es la pipa en sí, sino una representación. Del mismo modo, una fotografía tuya no eres tú; es una imagen de ti. Comprender esto es liberador. En el momento en que aceptas que te conviertes en parte de una obra, tu ego se desvanece y puedes disfrutar de formar parte de algo más grande. Algo bello por sí mismo, por el hecho que significa el acto de ofrecerte, exponerte y, sobre todo, por aceptarte como interés artístico.</p>
<p><strong>6. Experimentar el silencio y la lentitud</strong></p>
<p>En un contexto cultural de imágenes rápidas, posar sin prisa, sin objetivo de consumo inmediato, simplemente estar y ser es casi un acto subversivo, una ruptura consciente con el sistema, un gesto de desobediencia que reivindica el cuerpo no como un objeto de deseo comercial, sino como un territorio de significación. Estas sesiones invitan a bajar el ritmo, a escuchar el cuerpo, a habitar el silencio. La experiencia en sí —más allá del resultado— puede convertirse en un espacio de pausa, presencia y atención plena. La pausa permite al individuo dejar de enfocarse en el parecer para concentrarse únicamente en «ser y estar», asemejándose a un ejercicio de meditación con la cámara. Algo cada vez más raro… y más necesario.</p>
<figure id="attachment_135544" aria-describedby="caption-attachment-135544" style="width: 820px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135544 size-large" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/08-820x1024.jpg" alt="" width="820" height="1024" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/08-820x1024.jpg 820w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/08-640x800.jpg 640w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/08-768x960.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/08-350x437.jpg 350w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/08.jpg 962w" sizes="(max-width: 820px) 100vw, 820px" /><figcaption id="caption-attachment-135544" class="wp-caption-text">RAPHA NOOK © 2025</figcaption></figure>
<p><strong>7. Dejar un testimonio para otros</strong></p>
<p>Y si de momento, no logras comprender por qué no hay más motivo que el de merecerte un acto de amor propio como éste, quizás entiendas que otras personas se merecen que lo hagas. La fotografía permite dejar un testimonio silencioso pero elocuente de quién fuiste en un momento concreto de tu vida. No como explicación, sino como presencia. Estas imágenes pueden convertirse, con el tiempo, en un legado íntimo para hijas, amigas, amantes o incluso para otras mujeres que se reconozcan en ellas. A veces una imagen dice “yo también estuve ahí” mejor que cualquier relato.</p>
<figure id="attachment_135545" aria-describedby="caption-attachment-135545" style="width: 819px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135545 size-large" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/09-819x1024.jpg" alt="" width="819" height="1024" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/09-819x1024.jpg 819w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/09-640x800.jpg 640w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/09-768x960.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/09-350x438.jpg 350w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/09.jpg 1000w" sizes="(max-width: 819px) 100vw, 819px" /><figcaption id="caption-attachment-135545" class="wp-caption-text">RAPHA NOOK © 2025</figcaption></figure>
<p>Este testimonio auténtico tiene un poder colectivo porque puede formar parte de proyectos que buscan visibilizar estas vivencias y ayudar a otras mujeres a exponerse o reconciliarse con su cuerpo y su historia. No es necesario tener un trauma o un episodio que superar, simplemente con ser es suficiente.</p>
<p><strong>Conclusión</strong></p>
<p>Una sesión de fotos con intención es un acto de amor propio necesario. Lejos de ser un ejercicio de vanidad, sirve para contar una historia dentro de una experiencia de autocuidado. Nos permite explorar nuestra identidad, fortalecer la autoestima y reconectar con la belleza que ya habita en nosotros. No es algo exclusivamente reservado a «modelos» con un canon estético. De hecho, este tipo de fotografías tiene la misma dificultad con personas de cuerpos estereotipados, ya que a todos nos cuesta mostrarnos de verdad. Es absurdo creer que uno no es digno de participar en el arte, de disfrutar de sus beneficios y de aprender a mirarse de una forma compasiva.</p>
<figure id="attachment_135546" aria-describedby="caption-attachment-135546" style="width: 820px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135546 size-large" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/010-820x1024.jpg" alt="" width="820" height="1024" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/010-820x1024.jpg 820w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/010-640x800.jpg 640w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/010-768x960.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/010-1229x1536.jpg 1229w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/010-1639x2048.jpg 1639w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/010-350x437.jpg 350w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/010.jpg 1976w" sizes="(max-width: 820px) 100vw, 820px" /><figcaption id="caption-attachment-135546" class="wp-caption-text">RAPHA NOOK © 2025</figcaption></figure>
<p>Considera estas reflexiones como una invitación para entrar en una conversación contigo misma. Deja brotar la idea hasta que te sientas de verdad merecedora de una experiencia como esta.</p>
</div></div></div></div></div></div><script id="script-row-unique-0" data-row="script-row-unique-0" type="text/javascript" class="vc_controls">UNCODE.initRow(document.getElementById("row-unique-0"));</script></div></div></div>
</div><p>La entrada <a href="https://raphanook.com/mas-alla-del-like/">Más allá del &#8216;like&#8217;</a> se publicó primero en <a href="https://raphanook.com">raphanook</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://raphanook.com/mas-alla-del-like/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Aprender a mirarse</title>
		<link>https://raphanook.com/aprender-a-mirarse/</link>
					<comments>https://raphanook.com/aprender-a-mirarse/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rapha Nook]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 15 Jul 2025 14:17:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Fotografía]]></category>
		<category><![CDATA[retrato]]></category>
		<category><![CDATA[arte]]></category>
		<category><![CDATA[fotografía]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://raphanook.com/?p=135470</guid>

					<description><![CDATA[<p>El autoconocimiento amplía la conciencia de quiénes somos, cuidando mente y cuerpo, reconociendo emociones y pensamientos. Implica hacerse preguntas profundas y quitarse la máscara para vivir con más libertad. No exige perfección, sino valentía para alcanzar autenticidad. La Fotografía ayuda a vernos y dejar huella de nuestra historia.</p>
<p>La entrada <a href="https://raphanook.com/aprender-a-mirarse/">Aprender a mirarse</a> se publicó primero en <a href="https://raphanook.com">raphanook</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="wpb-content-wrapper"><div data-parent="true" class="vc_row limit-width row-container" id="row-unique-1"><div class="row row-parent" style="max-width:804px; margin-left:auto; margin-right:auto;"><div class="wpb_row row-inner"><div class="wpb_column pos-top pos-center align_left column_parent col-lg-12 single-internal-gutter"><div class="uncol style-light"  ><div class="uncoltable"><div class="uncell no-block-padding" ><div class="uncont" ><div class="uncode_text_column" ></p>
<blockquote>
<p class="p1" style="text-align: left;">«No soy nada. Nunca seré nada. No puedo querer ser nada. Aparte de eso, tengo en mí todos los sueños del mundo».<br />
—Fernando Pessoa</p>
</blockquote>
<p class="p1"><span class="s1">El <b>autoconocimiento</b> es un proceso que consiste en <b>aprender a mirarse</b>, ampliando la conciencia de quienes somos. Al mismo tiempo, o a partir de ahí, implica <b>cuidarse</b>, cuerpo y mente, reconociendo nuestras emociones y pensamientos.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Este camino pedregoso sólo puede pavimentarse con preguntas difíciles que requieren respuestas profundas para <b>desvelar quién eres</b>. Es una forma de mirarse que puede dar vértigo. No vale hacer trampas.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Descubrir a nuestro personaje es revelador, pero lo que de verdad libera es quitarse la máscara y <b>mostrarse tal cual se es</b>. Porque, si conocer bien un campo nos da seguridad para atravesarlo, conocernos a nosotros mismos nos conduce hacia una vida más enfocada, más fluida, más plena… y, por encima de todo, a <b>una vida mucho más libre</b>.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Lo mejor es que el autoconocimiento <b>no tiene un canon ni exige perfección</b>; al contrario, requiere del error y de equivocarse para <b>aprender a perdonarse</b>. Sólo se necesita el deseo de recorrer ese trayecto y la valentía para iluminar aquello que somos, hasta <b>alcanzar nuestra autenticidad</b>.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Las imágenes sanan y duelen, nos encogen por dentro, así como pueden hacernos volar. Construyen nuestras ideas (incluidas las de nosotros mismos), cimientan la memoria y pueden enseñarnos: desde <b>mirar la vida</b> usando múltiples perspectivas, hasta <b>entender nuestra propia historia</b>.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">La palabra <b>retrato</b> viene del latín <i>retrahere</i>: <i>re-</i> (hacia atrás) y <i>trahere</i> (traer, sacar). Retratar es traer de vuelta y fijar en una imagen <b>lo que está dentro de alguien</b>, sacarlo a la superficie para que pueda ser visto, para que pueda ser libre.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">A través de la <b>Fotografía</b> contamos con un instrumento que nos ofrece <b>una manera distinta de ver</b>, y al mismo tiempo nos regala la capacidad de <b>dejar la huella </b>de lo que ha sido en cada momento vivido de esta experiencia.</span></p>
<p>
</div><div class="vc_row row-internal row-container"><div class="row unequal row-child"><div class="wpb_row row-inner"><div class="wpb_column pos-justify pos-center align_left column_child col-lg-12 half-internal-gutter"><div class="uncol style-light" ><div class="uncoltable"><div class="uncell no-block-padding" ><div class="uncont" ><div class="uncode-single-media  text-left"><div class="single-wrapper" style="max-width: 100%;"><div class="uncode-single-media-wrapper single-advanced"><div class="tmb tmb-light tmb-overlay-text-anim tmb-overlay-anim tmb-overlay-text-left tmb-image-anim  tmb-media-first tmb-media-last tmb-content-overlay tmb-no-bg" ><div class="t-inside" ><div class="t-entry-visual"><div class="t-entry-visual-tc"><div class="t-entry-visual-cont"><div class="t-entry-visual-overlay"><div class="t-entry-visual-overlay-in style-dark-bg" style="opacity: 0.5;"></div></div><div class="h6 object-size self-video fluid-object" style="padding-top: 177.78%"><div style="width: 640px;" class="wp-video"><video playsinline data-keepplaying class="wp-video-shortcode" id="video-135470-1" width="640" height="360" poster="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/07/DSF4150-scaled.jpg" preload="metadata" controls="controls"><source type="video/mp4" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/07/Autoconocimiento.mp4?_=1" /><a href="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/07/Autoconocimiento.mp4">https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/07/Autoconocimiento.mp4</a></video></div></div></div>
					</div>
				</div></div></div></div></div></div></div></div></div></div></div></div></div></div></div></div></div></div></div><script id="script-row-unique-1" data-row="script-row-unique-1" type="text/javascript" class="vc_controls">UNCODE.initRow(document.getElementById("row-unique-1"));</script></div></div></div>
</div><p>La entrada <a href="https://raphanook.com/aprender-a-mirarse/">Aprender a mirarse</a> se publicó primero en <a href="https://raphanook.com">raphanook</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://raphanook.com/aprender-a-mirarse/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>No soy modelo</title>
		<link>https://raphanook.com/no-soy-modelo/</link>
					<comments>https://raphanook.com/no-soy-modelo/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rapha Nook]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 18 May 2025 19:09:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Fotografía]]></category>
		<category><![CDATA[fotografía]]></category>
		<category><![CDATA[arte]]></category>
		<category><![CDATA[retrato]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://raphanook.com/?p=135398</guid>

					<description><![CDATA[<p>Me gusta decir que retrato personas, no modelos. Lo que busco va más allá del físico: se trata de confianza, respeto, humildad, juego, aprendizaje, curiosidad y pasión. La fotografía que valoro nace del encuentro humano, no del ego. Agradezco a quienes confiaron en mí, porque sin ellas, esas imágenes carecerían del alma que solo da la experiencia compartida.</p>
<p>La entrada <a href="https://raphanook.com/no-soy-modelo/">No soy modelo</a> se publicó primero en <a href="https://raphanook.com">raphanook</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="wpb-content-wrapper"><div data-parent="true" class="vc_row limit-width row-container" id="row-unique-2"><div class="row row-parent" style="max-width:804px; margin-left:auto; margin-right:auto;"><div class="wpb_row row-inner"><div class="wpb_column pos-top pos-center align_left column_parent col-lg-12 single-internal-gutter"><div class="uncol style-light"  ><div class="uncoltable"><div class="uncell no-block-padding" ><div class="uncont" ><div class="uncode_text_column" ><p>A pesar de los años que llevo en esto, del tipo de imágenes que publico aquí o en mi web, y de los artículos donde explico cómo entiendo la Fotografía y qué busco en ella, a menudo ocurre que se me confunde. Por más que insista en que no veo modelos, sino personas, más allá de si sus medidas se ajustan a los estándares de belleza, de si tienen diez o diez mil seguidores, de si no han <em>posado</em> antes o cobran por hacerlo, da igual cuánta energía dedique: cada vez que propongo una colaboración, la reacción inicial suele ser de desconfianza o contrariedad. «No soy modelo, no sé posar», me dicen. Aun así, seguiré explicando qué busco y dónde encuentro la satisfacción.</p>
<p>Por ejemplo es cuando doy con alguien que se atreve a hacerse fotos de intimidad por primera vez y comprende todo al ver el resultado final. O cuando una chica, acostumbrada a ser fotografiada como un producto —muchas veces sexualizada— descubre que puede generar imágenes potentes con su belleza natural, sin erotismo ni poses forzadas. El primer caso vive un descubrimiento; el segundo, una liberación. Porque, una estaba alejada de este mundo, y la otra, aun estando dentro, no sabía lo que se estaba perdiendo.</p>
<p>No me interesa que hayan ganado concursos de belleza o representen marcas de ropa; si tienen o no práctica. De hecho, muchas veces la experiencia previa es un obstáculo, porque se traen vicios que obstaculizan la naturalidad de lo que busco. Si propongo una sesión a alguien con un físico trabajado, es para demostrar que el verdadero retrato consiste en quitarse la máscara y renunciar al ego. Se trata, si se quiere, de aprender a valorarse más allá del rol de reclamo sexual. Es curioso que, en una sociedad donde la mujer reivindica ser más que un objeto, <strong>Instagram</strong> esté repleto de cuerpos esculpidos o aspirantes a parecerlo. No critico el deseo de tener un físico determinado, yo también intento cuidar el mío. Lo que digo es que somos mucho más que un cuerpo estandarizado que tarde o temprano cambiará hasta desaparecer. Que debemos aceptarnos y querernos incluso si no encajamos en esos cánones. Y que la Fotografía no está reservada sólo para quienes cumplen con ellos. Todos somos dignos de disfrutarla. Me parece que las redes sociales se han convertido en un catálogo aburrido de imágenes en serie. Si se persigue la exposición personal, me parece bien aunque no la comparta, pero me gustaría que quedara claro que no debemos confundir eso con la creación artística, ya que quedan demasiado lejos.</p>
<p>Entonces, ¿qué cualidades valoro en alguien a quien le propongo una colaboración? Valores humanos. No son fáciles de encontrar aquí ni en ninguna parte. En estos años he tenido muchos sinsabores por contactar también con gente equivocada. Me han dejado de hablar sin explicación, cancelado en el último momento, cambiado fechas constantemente, tratado sin respeto. Incluso una <em>modelo</em> me dijo que jamás llegaría a nada. Por no mencionar las muchas veces que ni siquiera contestaron. No soy el único, es algo común que comentamos entre colegas. ¿Por qué cuesta tanto decir simplemente que no te interesa porque no se ajusta a lo que buscas?</p>
<p>Lo peor de todo esto ni siquiera es el desprecio o el agravio en sí, sino el obstáculo para futuras colaboraciones, ya que cada decepción hace más difícil levantarse. Por eso, los retratos que he conseguido son fruto de mucho esfuerzo. Lo que se ve en mi web y redes son los logros, sin embargo lo que me sostuvo fueron las cualidades de las personas que confiaron en mí y las experiencias compartidas. Las fotos tienen valor, pero sin esas vivencias, serían como imágenes fabricadas por Inteligencia Artificial. ¿Para qué quedar con alguien que puede defraudarte si se da la posibilidad de hacer retratos a golpe de clic? Pues precisamente por eso: por la experiencia. Como decía <strong>Pierre Gonnord</strong>, “no hay buena fotografía sin un poco de humanismo”.</p>
<p><strong style="font-family: -apple-system, BlinkMacSystemFont, 'Segoe UI', Roboto, Oxygen-Sans, Ubuntu, Cantarell, 'Helvetica Neue', sans-serif;"><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-135407" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/NIK0856.jpg" alt="" width="1080" height="1350" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/NIK0856.jpg 1080w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/NIK0856-640x800.jpg 640w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/NIK0856-819x1024.jpg 819w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/NIK0856-768x960.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/NIK0856-350x438.jpg 350w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/NIK0856-uai-720x900.jpg 720w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /></strong></p>
<p><strong>Seriedad </strong>— Para que algo funcione es esencial el respeto a la palabra dada. Comprometerse con una fecha y cumplirla sin cambios constantemente. Priorizar el proyecto, mostrar interés y ponerle el cariño que requiera para que el resultado sea digno a ese esfuerzo.</p>
<p><strong style="font-family: -apple-system, BlinkMacSystemFont, 'Segoe UI', Roboto, Oxygen-Sans, Ubuntu, Cantarell, 'Helvetica Neue', sans-serif;"><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-135405" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/DSF0265_2.jpg" alt="" width="1080" height="1350" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/DSF0265_2.jpg 1080w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/DSF0265_2-640x800.jpg 640w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/DSF0265_2-819x1024.jpg 819w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/DSF0265_2-768x960.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/DSF0265_2-350x438.jpg 350w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" />Confianza </strong>— Es una de las cualidades que más valoro. Ganarse la confianza de alguien que te entrega su intimidad no es fácil. Hay que saber construir ese puente.</p>
<p><strong><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-135412" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/X-T2_DSF9480.jpg" alt="" width="1080" height="1350" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/X-T2_DSF9480.jpg 1080w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/X-T2_DSF9480-640x800.jpg 640w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/X-T2_DSF9480-819x1024.jpg 819w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/X-T2_DSF9480-768x960.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/X-T2_DSF9480-350x438.jpg 350w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/X-T2_DSF9480-uai-900x1125.jpg 900w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" />Amistad </strong>— A veces, con la excusa de la fotografía, nace una relación sincera entre personas que comparten una afición. Uno siempre espera encontrar a alguien que merezca la pena conocer. Y es maravilloso cuando tú le muestras un mundo nuevo que aprende a apreciar gracias a esto.</p>
<p><strong><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-135406" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/DSF2346.jpg" alt="" width="1080" height="1350" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/DSF2346.jpg 1080w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/DSF2346-640x800.jpg 640w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/DSF2346-819x1024.jpg 819w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/DSF2346-768x960.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/DSF2346-350x438.jpg 350w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" />Humildad </strong>— Entre tanta apariencia y ego, tiene doble mérito quien no se siente superior por su belleza. A esas personas les brillan los ojos de otra manera. Tienen un aura especial.</p>
<p><strong><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-135410" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/X-T2_DSF0695.jpg" alt="" width="1080" height="1350" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/X-T2_DSF0695.jpg 1080w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/X-T2_DSF0695-640x800.jpg 640w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/X-T2_DSF0695-819x1024.jpg 819w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/X-T2_DSF0695-768x960.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/X-T2_DSF0695-350x438.jpg 350w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/X-T2_DSF0695-uai-900x1125.jpg 900w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" />Gratitud </strong>— Hay quien actúa como si te hiciera un favor por dejarse fotografiar, como si fueras a un museo y te dejaran sacar la cámara. Pero también hay quienes agradecen la oportunidad, valorándola como algo compartido por los dos.</p>
<p><strong><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-135408" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/NIK1004.jpg" alt="" width="1080" height="1350" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/NIK1004.jpg 1080w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/NIK1004-640x800.jpg 640w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/NIK1004-819x1024.jpg 819w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/NIK1004-768x960.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/NIK1004-350x438.jpg 350w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/NIK1004-uai-900x1125.jpg 900w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" />Juego </strong>— Crear es un juego. Hay que probar, experimentar. No se trata de una receta cerrada a seguir paso por paso. Aunque prepares una sesión, el arte te sorprenderte muchas veces. Cuando alguien disfruta contigo de esa exploración, la satisfacción es doble.</p>
<p><strong><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-135409" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/NIK7095.jpg" alt="" width="1080" height="1350" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/NIK7095.jpg 1080w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/NIK7095-640x800.jpg 640w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/NIK7095-819x1024.jpg 819w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/NIK7095-768x960.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/NIK7095-350x438.jpg 350w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/NIK7095-uai-900x1125.jpg 900w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" />Aprendizaje </strong>— Lo más duro es comenzar, cuando todo es nuevo y no tienes una mirada definida si acaso alguna vez la consigues. Es una suerte encontrar personas que también están aprendiendo y quieren compartir ese proceso.</p>
<p><strong><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-135411" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/X-T2_DSF6419.jpg" alt="" width="1080" height="1350" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/X-T2_DSF6419.jpg 1080w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/X-T2_DSF6419-640x800.jpg 640w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/X-T2_DSF6419-819x1024.jpg 819w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/X-T2_DSF6419-768x960.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/X-T2_DSF6419-350x438.jpg 350w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/X-T2_DSF6419-uai-900x1125.jpg 900w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" />Curiosidad </strong>— Sólo hace falta una base: la curiosidad. Hay gente que quiere descubrir y ver a dónde diablos se llega, que se presta a experimentos con la intención de disfrutar tanto del proceso como de su resultado.</p>
<p><strong><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-135413" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/X-T3_DSF0551.jpg" alt="" width="1080" height="1350" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/X-T3_DSF0551.jpg 1080w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/X-T3_DSF0551-640x800.jpg 640w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/X-T3_DSF0551-819x1024.jpg 819w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/X-T3_DSF0551-768x960.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/X-T3_DSF0551-350x438.jpg 350w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" />Pasión </strong>— He aprendido de muchas personas a las que retraté, pero algunas tenían una pasión más allá de toda imaginación. Compartirla me reanimó en alguna ocasión para seguir. Fue como encontrar una pareja para continuar jugando la partida de damas.</p>
<p><strong><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-135414" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/X-T3_DSF1178.jpg" alt="" width="1080" height="1350" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/X-T3_DSF1178.jpg 1080w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/X-T3_DSF1178-640x800.jpg 640w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/X-T3_DSF1178-819x1024.jpg 819w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/X-T3_DSF1178-768x960.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/X-T3_DSF1178-350x438.jpg 350w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" />Amor </strong>— De todas las cosas que me ha dado la fotografía, no creo que exista mayor aspiración.</p>
<p><span style="font-family: -apple-system, BlinkMacSystemFont, 'Segoe UI', Roboto, Oxygen-Sans, Ubuntu, Cantarell, 'Helvetica Neue', sans-serif;">No he dado nombres ni he querido mostrar rostros, ya que muchas de esas cualidades son compartidas entre las personas que capturó mi cámara. Muchas de ellas se han quedado en el disco duro, aunque también podrían estar en esta selección <em>de diez</em>. No obstante, estas palabras las escribí pensando en todas ellas: unas sesenta mujeres. Todo fue un regalo mutuo que compartimos quienes decidieron colaborar conmigo y darme la oportunidad de tratar de crear juntos algo artístico. A ellas, les estaré siempre profundamente agradecido.</span></p>
</div></div></div></div></div></div><script id="script-row-unique-2" data-row="script-row-unique-2" type="text/javascript" class="vc_controls">UNCODE.initRow(document.getElementById("row-unique-2"));</script></div></div></div>
</div><p>La entrada <a href="https://raphanook.com/no-soy-modelo/">No soy modelo</a> se publicó primero en <a href="https://raphanook.com">raphanook</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://raphanook.com/no-soy-modelo/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Mirar-se con otros ojos</title>
		<link>https://raphanook.com/mirar-se-con-otros-ojos/</link>
					<comments>https://raphanook.com/mirar-se-con-otros-ojos/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rapha Nook]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 18:17:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Fotografía]]></category>
		<category><![CDATA[arte]]></category>
		<category><![CDATA[fotografía]]></category>
		<category><![CDATA[autoestima]]></category>
		<category><![CDATA[autorretrato]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://raphanook.com/?p=135370</guid>

					<description><![CDATA[<p>Hacerse autorretratos no es posar para gustar, sino un ejercicio íntimo para aprender a mirarse con compasión. Es un proceso meditativo que invita a borrar imágenes previas y descubrir la belleza que se esconde en uno mismo. La fotografía, lejos del narcisismo digital, puede ser una herramienta curativa para reconciliarse con la propia imagen y fortalecer la autoestima.</p>
<p>La entrada <a href="https://raphanook.com/mirar-se-con-otros-ojos/">Mirar-se con otros ojos</a> se publicó primero en <a href="https://raphanook.com">raphanook</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="wpb-content-wrapper"><div data-parent="true" class="vc_row row-container" id="row-unique-3"><div class="row limit-width row-parent" style="max-width:804px; margin-left:auto; margin-right:auto;"><div class="wpb_row row-inner"><div class="wpb_column pos-top pos-center align_left column_parent col-lg-12 single-internal-gutter"><div class="uncol style-light"  ><div class="uncoltable"><div class="uncell no-block-padding" ><div class="uncont" ><div class="uncode_text_column" ></p>
<p class="p1" style="text-align: right;"><em>«El pintor no debería pintar lo que tiene frente a él, sino lo que ve dentro de sí mismo»</em>.<br />
—Caspar Davis Friedrich</p>
<blockquote>
<p class="p5">Para hacer retratos satisfactorios, probablemente viene bien hacer algunos autorretratos y también haber aprendido a aceptar las fotografías que otros te han hecho. ¿Cómo es posible, si no, comprender la turbación, la ansiedad, incluso el pánico, que a menudo asalta a la gente cuando sabe que está siendo fotografiada?</p>
<p class="p5">No me tengo por demasiado gordo, mi nariz es grande, pero no exorbitantemente larga. Y, sin embargo, no pude aceptar mi propia apariencia física durante años. Solía soñar con parecerme a Samuel Beckett. Me hice una serie de autorretratos y cada vez «disfrazaba» mi rostro porque lo rechazaba totalmente. Gesticulaba, hacía trucos con la luz, movía la cámara deliberadamente. La cura para este juego teatral llegó cuando me vi obligado a mirarme a mí mismo durante la duración completa de una película para la televisión —titulada <i>Un fotógrafo entre los hombres</i>, realizada por Claude Goretta—. La dosis fue lo bastante fuerte como para curarme. Este hombre al que veía ante mí existía con todas sus debilidades. Era real y en cierto sentido estaba más allá de mi control. Yo ya no era responsable de su apariencia.</p>
<p class="p5"><span style="font-family: -apple-system, BlinkMacSystemFont, 'Segoe UI', Roboto, Oxygen-Sans, Ubuntu, Cantarell, 'Helvetica Neue', sans-serif;">Mohr, J. (1982). Autorretrato. J. Berger &amp; J. Mohr, </span><em style="font-family: -apple-system, BlinkMacSystemFont, 'Segoe UI', Roboto, Oxygen-Sans, Ubuntu, Cantarell, 'Helvetica Neue', sans-serif;">Otra manera de contar</em><span style="font-family: -apple-system, BlinkMacSystemFont, 'Segoe UI', Roboto, Oxygen-Sans, Ubuntu, Cantarell, 'Helvetica Neue', sans-serif;"> (pp. 38–39). Gustavo Gili.</span></p>
</blockquote>
<p class="p6">Al final, después de mucho tiempo haciendo retratos, me he dado cuenta de que el impulso que se esconde en mí es transmitir una forma de mirar –una voz— y que otros vean como yo veo. Por eso insisto demasiado quizás, y en especial a quienes fotografío, en la idea de que la imagen resultante es algo bello más allá de si se nos ven o no los michelines, se nos marcan los huesos, o nuestro perfil es más o menos apolíneo. Creo que comprender esto nos sirve para valorar mejor la fotografía y, por ende, la imagen de uno mismo. También nos ayuda a aceptar <i>nuestra</i> imagen y, en cualquier caso, a ser compasivo con ella fortaleciendo nuestra autoestima. Por supuesto, esto no tiene nada que ver con las fotos que anegan <i>Instagram</i> y otras <i>redes</i>.</p>
<p class="p6">El caso es que el otro día hablando con una amiga, se me ocurrió escribir algo para animar a hacerse fotos con la intención de provocar un <i>encuentro</i> con la intimidad de uno mismo. No me refiero a los <i>selfies</i> (prácticamente todos iguales) que se preocupan por mostrar siempre el lado más favorecido. Ni siquiera es necesario centrarse en la cara o el rostro. La idea inicial no debe ser compartir los resultados y pretender obtener muchos <i>likes</i>. Si hablase de esto no gastaría ni <i>tinta</i> ni esfuerzo alguno, ya que Internet está saturado de todo eso. Esto va de hacerse retratos intentando verse a sí mismo de un modo distinto.</p>
<blockquote><figure id="attachment_135381" aria-describedby="caption-attachment-135381" style="width: 1723px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135381 size-full" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/ran-hang-scaled.jpg" alt="" width="1723" height="2560" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/ran-hang-scaled.jpg 1723w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/ran-hang-538x800.jpg 538w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/ran-hang-689x1024.jpg 689w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/ran-hang-768x1141.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/ran-hang-1034x1536.jpg 1034w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/ran-hang-1378x2048.jpg 1378w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/ran-hang-350x520.jpg 350w" sizes="(max-width: 1723px) 100vw, 1723px" /><figcaption id="caption-attachment-135381" class="wp-caption-text">Ren Hang, Untitle.</figcaption></figure></blockquote>
<p class="p6">La Escuela de fotografía de <b>Apertura</b> donde hice varios talleres, tuvo durante muchas convocatorias anuales un concurso llamado <i>“Mira el mundo con otros ojos”</i>. Este es el enfoque, pero ahora dirigido hacia uno mismo: “Mirar-se con otros ojos”. Previamente hay que considerar aquello que escribió <b>Chesterton</b> sobre un árbol: <i>«Mientras consideremos un árbol como una cosa obvia, natural y razonable creada para alimentar a una jirafa, entonces no podemos maravillarnos cabalmente de ese mismo árbol»</i>. Los que no son capaces de ver en un árbol más que un árbol, lo siento; pero quienes tenéis la suerte de imaginar, no deberíais permitiros el lujo de perder las posibilidades que os brinda el arte.</p>
<blockquote><figure id="attachment_135382" aria-describedby="caption-attachment-135382" style="width: 735px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135382 size-full" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/autorretrato-con-carlo-rim-1930.jpg" alt="" width="735" height="915" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/autorretrato-con-carlo-rim-1930.jpg 735w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/autorretrato-con-carlo-rim-1930-643x800.jpg 643w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/autorretrato-con-carlo-rim-1930-350x436.jpg 350w" sizes="(max-width: 735px) 100vw, 735px" /><figcaption id="caption-attachment-135382" class="wp-caption-text">André Kertész, Autorretrato con Carlo Rim, 1930. Copia en gelatina de plata.</figcaption></figure></blockquote>
<p class="p6">Hacerse fotos no es como mirarse en el espejo, ya que ni la perspectiva, ni –sobre todo— la intención es la misma. Solemos recurrir a él para darnos seguridad antes de salir a la calle y exponernos a los demás. En la mayoría de los casos es sólo parte de una preparación para gustar a otros. Autorretratarse significa romper el espejo e interponer una cámara entre tu <i>yo</i> como ente corpóreo (cuerpo) y tu <i>yo</i> como alma (tu mirada). Debes llegar a <i>olvidarte de ti mismo</i> si quieres <i>convertirte</i> en una foto. En cierto sentido es como si estuvieras meditando. Borra de la cabeza otras fotografías que hayas visto, ya sean tuyas o de otras personas; de redes sociales, revistas, etc. Es un ejercicio difícil porque estamos contaminados por otras imágenes y la inspiración siempre tira de memoria. Pero esto es como salir a la calle con la cámara y que ésta te sorprenda, la única diferencia es que ahora tendrás que buscar en cualquier rincón de tu cuerpo y encontrar la belleza que hay en ti, no la belleza que crees que eres o no eres. De nuevo: <i>olvídate de ti mismo</i>.</p>
<blockquote><figure id="attachment_135383" aria-describedby="caption-attachment-135383" style="width: 1000px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135383 size-full" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/00001.jpg" alt="" width="1000" height="1244" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/00001.jpg 1000w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/00001-643x800.jpg 643w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/00001-823x1024.jpg 823w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/00001-768x955.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/00001-350x435.jpg 350w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/00001-uai-720x896.jpg 720w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/00001-uai-900x1120.jpg 900w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /><figcaption id="caption-attachment-135383" class="wp-caption-text">Bill Brandt (1904–1983), Jean Dubuffet, 1963, Gelatina de plata.</figcaption></figure></blockquote>
<p class="p6">Al principio, el autorretrato puede ser similar a asomarse al vacío o tirarse desde un avión (yo lo he hecho); da un vértigo muy incómodo, pero cuando te lanzas… ¡Madre mía, qué liberación! Recuerda que al igual que en el ejemplo del avión, tú también cuentas con un paracaídas: las fotos son únicamente para ti. Debes tener en la mente que no las vas a compartir, incluso que las eliminarás después si pensar en eso te da más seguridad. Luego puedes cambiar de opinión, pero no empieces este ejercicio pensando que es algo para los demás.</p>
<blockquote><figure id="attachment_135384" aria-describedby="caption-attachment-135384" style="width: 735px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135384 size-full" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/Bas-Jan-Ader_Im-too-sad-to-tell-you_.jpg" alt="" width="735" height="1000" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/Bas-Jan-Ader_Im-too-sad-to-tell-you_.jpg 735w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/Bas-Jan-Ader_Im-too-sad-to-tell-you_-588x800.jpg 588w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/Bas-Jan-Ader_Im-too-sad-to-tell-you_-350x476.jpg 350w" sizes="(max-width: 735px) 100vw, 735px" /><figcaption id="caption-attachment-135384" class="wp-caption-text">Bas Jan Ader, Estudio para Estoy demasiado triste para contártelo, 1971, Copia única en gelatina de plata.</figcaption></figure></blockquote>
<p class="p6">Hechas estas advertencias, voy a darte algunas pautas (permitidme usar el femenino):</p>
<ol class="ol1">
<li class="li6">Elige un día en el que te sientas tranquila y en calma la primera vez que decidas hacerte fotos. Aunque tampoco podemos descartar los días tristes y difíciles si te ves con capacidad: puede ser interesante para soltar malas vibraciones y encontrar autenticidad en la mirada. <em>Lacrimae rerum, pars optima nostri sensus</em> (Las lágrimas son la mejor parte de nuestros sentidos, Décimo Junio Juvenal en su Sátira XV).</li>
<li class="li6">Busca un lugar con buena luz en el interior de tu casa o en el exterior, pero intenta quedarte sola en un espacio privado y que no te interrumpan. Una buena ventana por donde entre claridad es un sitio idóneo. También puedes experimentar con un flexo o lámpara que en mitad de la oscuridad crea un ambiente más íntimo y quizás unos resultados más sorprendentes.</li>
<li class="li6">Elige ropa cómoda, no te vistas como si fueses a salir de fiesta ni a una cita romántica. Déjate de <em>boudoir</em>, de ligueros y conjuntitos sofisticados porque restarán protagonismo a tu <em>persona</em>. Usa la ropa sencilla y dedícate a jugar.</li>
<li class="li6">Usa una cámara de fotos o el móvil, sirven por igual. Lo pones fijo o lo apoyas en cualquier cosa. Puedes fabricarte un <a href="https://www.youtube.com/shorts/1izOH19Fu0c"><span class="s3">trípode casero</span></a>. Configúralo para que dispare cada 15 ó 30 segundos o <em>apunta</em> con él hacia una parte escogida de tu cuerpo: un brazo, la mano, la comisura de los labios, el pecho, una clavícula, qué sé yo. Averigua formas interesantes, perfiles inusuales, prueba con las luces. Borra tu mente, despéjala de todo. Vacíala. Sólo observa. Los móviles son ideales para esto porque no pesan y además tienen una opción macro que permite acercarlos mucho a un objeto. Estas son dos maneras diferentes que modifican un poco el sentido: <em>hacerte</em> fotos como sujeto completo o <em>hacerle</em> fotos a tu cuerpo. Yo quizás comenzaría por lo segundo y pasaría después a lo primero, yendo de planos cerrados a otros abiertos.</li>
<li class="li6">No poses ni gesticules cuando en los planos más generales se vea tu rostro. No busques sensualidad, erotismo, ni nada que se le parezca. No trates de comunicarte con la cámara, simplemente que tu mente tenga estas dos palabras: ser y estar. No hay que hacer o parecer, sólo ser y estar. De nuevo: olvídate de lo que hayas visto anteriormente, <em>olvídate de ti</em>.</li>
<li class="li6">A medida que vayas sintiéndote cómoda (porque al centrarte en encontrar imágenes te irás quedando absorta en el proceso) podrás exponerte más y llegarás a despojarte de tus miedos, entrando en el desnudo emocional y quizás también en el físico. El ritmo y la velocidad depende de cada persona. Tampoco pretendas llegar a un grado concreto de exposición, no fuerces nada. Si aún no te sientes cómoda es porque tendrás inseguridades, complejos o heridas profundas, pero recuerda que en cada contacto la cámara puede ser una sesión curativa que es de lo que se trata. No olvides que las fotos las estás haciendo exclusivamente para ti y nadie más.</li>
<li class="li6">No te obsesiones mirando constantemente la pantalla cada vez que dispares. Al principio haz algunas de prueba para comprobar cómo se ven, pero aguarda a verlas todas seguidas hasta que decidas no hacer más. Lamentablemente –o no— en la mayoría de los casos no creo que vayas a disparar con carrete (que sería lo ideal), pero creo que es mejor tener la paciencia suficiente para sorprendernos del proceso cuando todo acabe.</li>
<li class="li6">El resultado es lo de menos, no pienses en él. No todo el mundo posee la habilidad de ver como un fotógrafo. La mayoría de quienes nos dedicamos a esto ni siquiera podemos llamarnos a sí mismos de ese modo. Realmente pocos tienen el ojo necesario y se dedican a copiar la naturaleza en vez de transformarla. El verdadero fotógrafo encuentra belleza en un pimiento, algo al alcance de muy pocos.</li>
<li class="li6">No obstante, lo que importa es la experiencia y la intención correcta: aprender a mirarse con otros ojos.</li>
<li class="li6">Y si quieres que te dé una razón de peso para valorar positivamente las fotos que aún no has hecho, me lo pones muy fácil. Citando a <b>John Berger</b> en <em>La apariencia de las cosas</em>: «El uso más popular de la fotografía es como recuerdo de lo ausente». Porque, amiga, en un tiempo eso que te ves habrá desaparecido, así que quiérelo.</li>
</ol>
<p><em>Bonus track</em> (como dicen los modernos). Haz las fotos en blanco y negro, ya que tiene un grado menos de transparencia –en comparación con el color— que no ayuda a alejarnos de cómo percibimos la realidad.</p>
<blockquote><figure id="attachment_135385" aria-describedby="caption-attachment-135385" style="width: 1590px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135385 size-full" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/DE01629.jpg" alt="" width="1590" height="2077" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/DE01629.jpg 1590w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/DE01629-612x800.jpg 612w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/DE01629-784x1024.jpg 784w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/DE01629-768x1003.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/DE01629-1176x1536.jpg 1176w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/DE01629-1568x2048.jpg 1568w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/DE01629-350x457.jpg 350w" sizes="(max-width: 1590px) 100vw, 1590px" /><figcaption id="caption-attachment-135385" class="wp-caption-text">Edward Weston, Pepper No. 30, 1930. Gelatina de plata sobre papel. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid.</figcaption></figure></blockquote>
<p class="p6">Ojalá a alguien le pueda ser útil esto que escribo, pues la fotografía siempre es una <i>revelación</i>. Me consta que quienes han tenido esta experiencia que he recomendado muchas veces, ha marcado su manera de verse a sí mismos. Y por supuesto, me encantaría que si te ha gustado este <i>post</i> y, sobre todo, si te ha servido, me envíes algún comentario. Sobre todo que me cuentes tu experiencia si te has hecho autorretratos de esta manera. Y bueno, si no sabes cómo <span class="s3">convertirte en parte de una obra</span>, dame el toque. No te aseguro que vayamos a hacer arte, pero sí que lo intentaremos.</p>
<p>
</div></div></div></div></div></div><script id="script-row-unique-3" data-row="script-row-unique-3" type="text/javascript" class="vc_controls">UNCODE.initRow(document.getElementById("row-unique-3"));</script></div></div></div>
</div><p>La entrada <a href="https://raphanook.com/mirar-se-con-otros-ojos/">Mirar-se con otros ojos</a> se publicó primero en <a href="https://raphanook.com">raphanook</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://raphanook.com/mirar-se-con-otros-ojos/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Las fotos de la «ia»</title>
		<link>https://raphanook.com/las-fotos-de-la-ia/</link>
					<comments>https://raphanook.com/las-fotos-de-la-ia/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rapha Nook]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 08 Apr 2025 18:40:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Fotografía]]></category>
		<category><![CDATA[fotografía]]></category>
		<category><![CDATA[arte]]></category>
		<category><![CDATA[cámara]]></category>
		<category><![CDATA[ia]]></category>
		<category><![CDATA[inteligencia artificial]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://raphanook.com/?p=135281</guid>

					<description><![CDATA[<p>La fotografía transformó el arte al liberar a la pintura de representar la realidad. Hoy, la inteligencia artificial plantea un cambio similar: imágenes perfectas, generadas sin esfuerzo, sin viaje, sin experiencia. Pero esa facilidad elimina lo esencial: el acto de mirar, esperar, vivir el momento. La IA no puede capturar recuerdos, sólo simularlos. Por eso, lo vivido —lo imperfecto, lo real— cobrará más valor.</p>
<p>La entrada <a href="https://raphanook.com/las-fotos-de-la-ia/">Las fotos de la «ia»</a> se publicó primero en <a href="https://raphanook.com">raphanook</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="wpb-content-wrapper"><div data-parent="true" class="vc_row row-container" id="row-unique-4"><div class="row limit-width row-parent"><div class="wpb_row row-inner"><div class="wpb_column pos-top pos-center align_left column_parent col-lg-12 single-internal-gutter"><div class="uncol style-light"  ><div class="uncoltable"><div class="uncell no-block-padding" ><div class="uncont" ><div class="uncode_text_column" ></p>
<blockquote>
<p class="p1"><span class="s1">«La fotografía, qué paradoja, recupera y mata. Muy pronto esas veinte o treinta fotografías se tragarán al ser vivo. Y habrá un día en que ya nadie sobre la Tierra recordará a Daniel a través de una imagen móvil, cambiante. Entonces será apenas alguien señalado por un índice, con una pregunta: ¿y este, quién es?».<br />
</span><span class="s1">― Piedad Bonnett, <em>Lo que no tiene nombre</em>.</span></p>
</blockquote>
<p class="p1">La invención de la fotografía allá por 1839 fue un punto de inflexión en el arte, especialmente en la pintura. Aunque hacía tiempo que el interés en la técnica había perdido protagonismo a favor de nuevas fórmulas, la fotografía terminó de asestar el golpe final para dar paso a una serie de estilos que partiendo del <span class="s1"><b>impresionismo</b></span> terminaron en la <span class="s1"><b>abstracción</b></span>, pasando por todas las <span class="s1"><b>vanguardias</b></span> cuyo propósito no era otro que el de escapar de la copia fiel de la realidad: para eso ya estaba –o así se suponía— la fotografía.</p>
<p class="p1">La invención de la <i>Inteligencia Digital</i> (IA) es actualmente el nuevo invento que lo está cambiando todo. Desconozco en qué términos, pero el afán de muchos fotógrafos por capturar imágenes bellas, ya sea viajando a lugares de ensueño o contratando a modelos de cuerpos apolíneos, tiene pinta de que quedará restringido a los que insistan en el ejercicio de la técnica, así como siempre hubo quienes en la pintura persistieron en el <span class="s1"><b>realismo</b></span>.</p>
<blockquote><figure id="attachment_135286" aria-describedby="caption-attachment-135286" style="width: 800px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135286 size-medium" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/04/sahara-2014-800x531.jpg" alt="" width="800" height="531" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/04/sahara-2014-800x531.jpg 800w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/04/sahara-2014-1024x680.jpg 1024w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/04/sahara-2014-768x510.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/04/sahara-2014-1536x1020.jpg 1536w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/04/sahara-2014-350x232.jpg 350w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/04/sahara-2014-uai-720x478.jpg 720w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/04/sahara-2014.jpg 1600w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><figcaption id="caption-attachment-135286" class="wp-caption-text">Campamento de refugiados saharahuis cuando estuve en 2014.</figcaption></figure></blockquote>
<p class="p1">Detengámonos un momento en analizar los elementos que componen la fotografía centrada en capturar lo que ya es bello, e incluso en esa otra que busca encontrar la perspectiva de lo que sólo el ojo fotográfico lo convierte en bello (como era el sentido dado a los <i>calotipos</i>).</p>
<p class="p1">Muchos fotógrafos creen que sólo pueden crear imágenes atractivas a partir de cosas que ya lo son. Por este motivo se van a Islandia o fotografían a modelos bellísimas. El hecho aquí es capturar o poseer esa belleza a través del acto fotográfico. Otros fotógrafos, los que se consideran más artistas, buscan encontrar belleza en una realidad trivial o banal que necesita ser vista con otros ojos. Aquí, el fotógrafo-artista expone o señala a través de sus obras lo que cualquiera no puede ver, entre otras cosas porque el “filtro” de la cámara modifica la realidad y la transforma en una cosa diferente (el ojo humano no capta las cosas como lo hace la cámara con su lentes, el rango dinámico de los sensores o la latitud de la película, el mismo borde de la fotografía, etc.).</p>
<p class="p1">Sin embargo, todo esto ha volado por los aires con la IA. A golpe de clic, desde nuestro ordenador, tablet o móvil, ya tenemos imágenes “perfectas” o “imperfectas” de <span class="s1"><b>Islandia</b></span> sin el incómodo viaje en <span class="s1"><b>Ryanair</b></span>, o de <span class="s1"><b>Kendall Jenner</b></span> o <span class="s1"><b>Gisele Bündchen</b></span> sin necesidad de pagarles por ello o convencer a  sus representantes de tu proyecto.</p>
<blockquote><figure id="attachment_135288" aria-describedby="caption-attachment-135288" style="width: 813px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135288" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/04/ChatGPT.jpg" alt="" width="813" height="774" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/04/ChatGPT.jpg 1200w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/04/ChatGPT-800x762.jpg 800w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/04/ChatGPT-1024x975.jpg 1024w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/04/ChatGPT-768x732.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/04/ChatGPT-350x333.jpg 350w" sizes="(max-width: 813px) 100vw, 813px" /><figcaption id="caption-attachment-135288" class="wp-caption-text">Imagen hecha por inteligencia artificial: ChatGPT</figcaption></figure></blockquote>
<p class="p1">Hace años compré un libro llamado <i>¿Qué ha sido de la fotografía?</i> Pero hoy la pregunta interesante es qué será de ella. Para encontrar la respuesta debemos cuestionarnos si hasta ahora, en la práctica de fotografiar, había sólo un deseo por encontrar lo bello o algo más.</p>
<p class="p1">Creo que no todo era eso y que algo más había, podría o debía haber, y ese algo será precisamente lo que sobreviva y lo que cobre más interés de aquí en adelante. ¿A qué me refiero? Pues fundamentalmente al acto en sí y todo lo que supone. Es decir, al sabor de ese viaje incómodo en Ryanair, a las largas charlas para encontrar confianza con los modelos, a las caminatas buscando ese “instante decisivo” del que hablaba <span class="s1"><b>Cartier-Bresson</b></span>, etc. En pocas palabras, a la experiencia que supone todo lo que dota de valor a lo que se hace. Lo que no se puede conseguir generando imágenes con la IA es el deseo de capturar ese momento y retener en una fotografía la propia experiencia, el momento vivido cuando sucedió. De manifestar como señaló lúcidamente <b>Roland Barthes</b>: <i>«Esto ha sido»</i>. La sustancia de la fotografía es lo ocurrido, requiere de la realidad aunque sea para transformarla. En ese sentido la IA se parece más a la pintura (añade) que a la fotografía (sustrae).</p>
<p class="p1">Hoy nos encontramos fascinados con esta capacidad informática para producir imágenes y, seguramente si pensábamos que la <i>diarrea visual</i> (en palabras de <b>Jimmy Fox</b>, antiguo editor de la agencia <b>Magnum</b>) a la que nos tenía sometida las redes iba a menguar, tendremos dos tazas más con la IA. Sin embargo, pronto dejaremos de sorprendernos porque viviremos enterrados en ellas del mismo modo que hoy ninguna foto de <b>Islandia</b> o de las modelos de <b>Victoria Secret</b> lo hacen más de un par de segundos; lo que se tarda en pasar a la siguiente en un scroll infinito en los <span class="s1"><b><i>Instagram</i></b></span><b>, </b><span class="s1"><b><i>TikTok</i></b></span><b>, </b><span class="s1"><b><i>Facebook</i></b></span>, etc.</p>
<p class="p1">Ojo, los avances tecnológicos son fantásticos y necesarios para progresar, mejoran el mundo por más que a muchos les pese. Pero no son “lo mismo”. Al igual que los alimentos transgénicos han aumentado la capacidad de producción por su resistencia a plagas, enfermedades y a condiciones climáticas extremas garantizando cosechas más estables; todos sabemos que muchas de las frutas, verduras, etc., que se venden en los grandes supermercados ya no saben «como antes».</p>
<p class="p1">Paradójicamente, eso es lo que dota de mayor valor a “lo de siempre”. Porque ni el tomate del súper sabe a tomate, ni las imágenes de la IA provocarán las emociones que sólo los recuerdos personales son capaces de provocar con una<span class="Apple-converted-space">  </span>foto por ser hija de nuestra memoria.</p>
<p>
</div></div></div></div></div></div><script id="script-row-unique-4" data-row="script-row-unique-4" type="text/javascript" class="vc_controls">UNCODE.initRow(document.getElementById("row-unique-4"));</script></div></div></div>
</div><p>La entrada <a href="https://raphanook.com/las-fotos-de-la-ia/">Las fotos de la «ia»</a> se publicó primero en <a href="https://raphanook.com">raphanook</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://raphanook.com/las-fotos-de-la-ia/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¿Qué es un retrato?</title>
		<link>https://raphanook.com/que-es-un-retrato/</link>
					<comments>https://raphanook.com/que-es-un-retrato/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rapha Nook]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 27 Mar 2025 23:03:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Fotografía]]></category>
		<category><![CDATA[arte]]></category>
		<category><![CDATA[retrato]]></category>
		<category><![CDATA[fotografía]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://raphanook.com/?p=135222</guid>

					<description><![CDATA[<p>En el retrato fotográfico podríamos distinguir –aquí– dos enfoques: uno repetitivo que sigue patrones estandarizados, y otro que resalta la individualidad del sujeto. Las redes sociales como Instagram favorecen la reiteración de estéticas, mientras que el verdadero retrato busca explorar la identidad genuina, como lo demuestra Richard Avedon con Marilyn Monroe, capturando una imagen más profunda y melancólica. Con la tecnología digital y la inteligencia artificial, la perfección perderá más importancia que nunca, y el retrato se orientará hacia lo íntimo y personal.</p>
<p>La entrada <a href="https://raphanook.com/que-es-un-retrato/">¿Qué es un retrato?</a> se publicó primero en <a href="https://raphanook.com">raphanook</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="wpb-content-wrapper"><div data-parent="true" class="vc_row row-container" id="row-unique-5"><div class="row limit-width row-parent"><div class="wpb_row row-inner"><div class="wpb_column pos-top pos-center align_left column_parent col-lg-12 single-internal-gutter"><div class="uncol style-light"  ><div class="uncoltable"><div class="uncell no-block-padding" ><div class="uncont" ><div class="uncode_text_column" ></p>
<p class="p1"><span class="s1"><b>Retratos en la fotografía</b></span></p>
<p class="p1"><span class="s1">El retrato es un género artístico que consiste en la representación de una o más personas a través de un medio fotográfico, pictórico, escultórico o incluso literario. En el arte figurativo, su desarrollo se remonta al mundo romano, donde se buscaba plasmar los rasgos personales con un realismo que contrastaba con la idealización propia del arte griego. En fotografía, podríamos distinguir dos grandes enfoques: el primero sigue una especie de patrón preestablecido, encorsetando al modelo en poses, vestimenta y estética repetitivas; el segundo intenta alejarse de esta práctica, dando mayor protagonismo a la individualidad del retratado. Dicho de otra manera: por un lado, imágenes en serie con composiciones estandarizadas y, por otro, retratos más personales y singulares que intentan hablar del propio sujeto.</span></p>
<blockquote><figure id="attachment_135292" aria-describedby="caption-attachment-135292" style="width: 1859px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135292 size-full" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/03/pericles-adriano.jpg" alt="" width="1859" height="1260" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/03/pericles-adriano.jpg 1859w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/03/pericles-adriano-800x542.jpg 800w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/03/pericles-adriano-1024x694.jpg 1024w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/03/pericles-adriano-768x521.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/03/pericles-adriano-1536x1041.jpg 1536w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/03/pericles-adriano-350x237.jpg 350w" sizes="(max-width: 1859px) 100vw, 1859px" /><figcaption id="caption-attachment-135292" class="wp-caption-text">Busto de Pericles (d. 429 a.C.) VS. Busto de Adriano (135-140 d.C.)</figcaption></figure></blockquote>
<p class="p1"><span class="s1">En el primer caso, parece primar la búsqueda de encajar dentro de un ideal que prolifera en redes sociales como Instagram, donde la repetición incesante de ciertos esquemas visuales puede saturar a los espectadores y a los propios creadores. Lo único que se persigue es alcanzar un canon de belleza imperante y encontrar la foto en la que se salga atractivo. No me estoy refiriendo a las fotografías de moda, donde la creatividad y la experimentación son esenciales, ni a una crítica hacia quienes disfrutan este tipo de producciones, sino a señalar que existe una gran diferencia entre la imitación de estándares y la exploración genuina de la identidad a través del verdadero género del retrato.</span></p>
<blockquote><figure id="attachment_135291" aria-describedby="caption-attachment-135291" style="width: 1919px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135291 size-full" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/03/olga-peter.jpg" alt="" width="1919" height="889" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/03/olga-peter.jpg 1919w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/03/olga-peter-800x371.jpg 800w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/03/olga-peter-1024x474.jpg 1024w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/03/olga-peter-768x356.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/03/olga-peter-1536x712.jpg 1536w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/03/olga-peter-350x162.jpg 350w" sizes="(max-width: 1919px) 100vw, 1919px" /><figcaption id="caption-attachment-135291" class="wp-caption-text">Olga de Zachar Rise, Israel. VS. Peter Lindbergh y Louis Vuitton’s book.</figcaption></figure></blockquote>
<p class="p1"><span class="s1"><b>Richard Avedon y Marilyn Monroe: un retrato más allá del mito</b></span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Un ejemplo significativo es el trabajo de <strong>Richard Avedon</strong> con <strong>Marilyn Monroe</strong>. En una sesión fotográfica con la icónica actriz, Avedon buscó escapar de las imágenes convencionales que ya abundaban sobre ella e intentó capturar algo más profundo. El resultado fue revelador: en una de las fotografías más recordadas de la sesión, Monroe aparece con una expresión melancólica, alejada de su habitual sonrisa cinematográfica. Esta imagen, para quienes conocen su historia, deja entrever sus conflictos internos, aquellos que la acompañaron hasta su trágico final. El fotógrafo comentó que, después de un tiempo fingiendo su sonrisa radiante y su energía característica, Marilyn bajó la guardia y dejó ver su verdadera tristeza, momento que él aprovechó para capturarla en su estado más auténtico.</span></p>
<blockquote><figure id="attachment_135293" aria-describedby="caption-attachment-135293" style="width: 1826px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135293 size-full" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/03/tom-avedon.jpg" alt="" width="1826" height="1027" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/03/tom-avedon.jpg 1826w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/03/tom-avedon-800x450.jpg 800w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/03/tom-avedon-1024x576.jpg 1024w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/03/tom-avedon-768x432.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/03/tom-avedon-1536x864.jpg 1536w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/03/tom-avedon-350x197.jpg 350w" sizes="(max-width: 1826px) 100vw, 1826px" /><figcaption id="caption-attachment-135293" class="wp-caption-text">Marilyn Monroe fotografiada por Tom Kelley (1949) VS. por Richard Avedon (1957).</figcaption></figure></blockquote>
<p class="p1"><span class="s1"><b>El futuro del retrato en la era digital</b></span></p>
<p class="p1"><span class="s1">En la actualidad, con el auge del procesado digital y la generación de imágenes mediante inteligencia artificial (IA), la fotografía encierra una paradoja: no tiene sentido buscar la perfección cuando existe la posibilidad de conseguirla a golpe de ratón. Ya no se sostiene con interés como mera colección de imágenes impostadas y artificiales. Cada vez tengo más claro que su función acabará confirmándose en un ámbito más íntimo y personal, centrado en la memoria familiar y el testimonio individual.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Les dejo <a href="https://youtu.be/lJuk_7ZjOYw?si=lv_IO8goXqZKOWfv&amp;t=1315" target="_blank" rel="noopener"><strong>aquí</strong></a> (pinchen) un vídeo de José Manuel Navia hablando de la foto de Marilyn en el que trata de la diferencia entre lo uno y lo otro.</span></p>
<p>
</div></div></div></div></div></div><script id="script-row-unique-5" data-row="script-row-unique-5" type="text/javascript" class="vc_controls">UNCODE.initRow(document.getElementById("row-unique-5"));</script></div></div></div>
</div><p>La entrada <a href="https://raphanook.com/que-es-un-retrato/">¿Qué es un retrato?</a> se publicó primero en <a href="https://raphanook.com">raphanook</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://raphanook.com/que-es-un-retrato/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Exposición y exponerse</title>
		<link>https://raphanook.com/exposicion-y-exponerse/</link>
					<comments>https://raphanook.com/exposicion-y-exponerse/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rapha Nook]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 10 Jan 2024 15:51:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Fotografía]]></category>
		<category><![CDATA[fotografía]]></category>
		<category><![CDATA[arte]]></category>
		<category><![CDATA[retrato]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://raphanook.com/?p=133839</guid>

					<description><![CDATA[<p>Abordaré en este articulito de opinión la complejidad de la exposición en la intimidad del retrato, desde la colaboración creativa hasta la confusión en las redes sociales. Un viaje que revela la conexión única entre sujeto, artista y espectador. Hablaré sobre el regalo que nos ofrece quienes se atreven a exponerse, transformando la Fotografía en una experiencia que va más allá de la imagen superficial. Y describiré el mundo en el que la sensibilidad artística y la autenticidad se entrelazan, desafiando prejuicios y revelando la magia de capturar la esencia más profunda de la intimidad humana.</p>
<p>La entrada <a href="https://raphanook.com/exposicion-y-exponerse/">Exposición y exponerse</a> se publicó primero en <a href="https://raphanook.com">raphanook</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="wpb-content-wrapper"><div data-parent="true" class="vc_row row-container" id="row-unique-6"><div class="row limit-width row-parent"><div class="wpb_row row-inner"><div class="wpb_column pos-top pos-center align_left column_parent col-lg-12 single-internal-gutter"><div class="uncol style-light"  ><div class="uncoltable"><div class="uncell no-block-padding" ><div class="uncont" ><div class="uncode_text_column" ></p>
<p class="p2" style="text-align: right;"><i>«Mientras consideremos un árbol como una cosa obvia, natural y razonable creada para alimentar a una jirafa, entonces no podemos maravillarnos cabalmente de ese mismo árbol». </i>—G.K. Chesterton (1)</p>
<p class="p3">Cualquiera que esté familiarizado con la jerga fotográfica sabe que la <i>exposición</i> es una combinación de parámetros en la cámara. Apertura, tiempo de obturación, ISO. Pero a mí también me gusta usar este término para referirme a la capacidad singular de algunas personas de dejarse hacer fotos. Concretaré primero este concepto y después hablaré de los diferentes grupos de mujeres que existen dentro y fuera de él, ya que esencialmente son en buena medida el sujeto de mis retratos de intimidad.</p>
<p class="p3">Con <i>exposición</i> o <i>exponerse</i> me refiero a la predisposición que presenta alguien para esa relación que se establece entre él o ella misma, el artista y el futurible espectador, a quien no podemos olvidar ya que su influencia en el proceso creativo es decisiva. Esta actitud que comento consiste en una entrega en la que los motivos pueden ser varios, pero el principal es el amor al arte. Como dice <b>Harley Weir</b>: «Fotografiar personas es una colaboración, un trío incluso, en la que la cámara es el tercer elemento» (2).</p>
<p class="p3">Claro que también hay razones por las que la gente se hace fotos de intimidad sin ningún interés por la Fotografía en sí. La utilizan para otros fines no necesariamente menores. Pero en su mayoría suelen confundir persona con imagen, identificándose con el resultado de tal modo que cuando se dice <i>«qué foto más bonita»</i>, piensan que la referencia es a ellas al incluirse de manera inconsciente como imagen o como una parte dentro de la misma. Así, por norma, lo que se analiza o describe es el contenido, es decir, si la modelo sale favorecida o no, si <i>es</i> más o menos delgada o gruesa, <i>tiene</i> la cara o la piel de una u otra manera, etc. Se hace presuponiendo esta idea, en especial en las redes sociales. Es un error muy común que viene desde el nacimiento de este arte, cuando allá por 1839 <b>Louis Daguerre</b> presentó su <i>daguerrotipo </i>en la Academia de las Ciencias de París. Y <b>Fox Talbot</b>, científico, hizo lo propio con el <i>calotipo</i> (bautizando a su invento de un modo menos personalista, pero más pretencioso: <i>«kalos»</i>, en griego <i>bello</i>) el mismo mes y año en la Real Institución de Gran Bretaña (3). Eran las primeras fotografías, y como se observará, ambas organizaciones estaban destinadas a la investigación científica, no eran academias de arte. Desde entonces creemos <i>ciegamente</i> en las fotos. Y desde entonces, y tras casi doscientos años de insistencia de estudiosos y fotógrafos como <b>Joan Fontcuberta</b> —<i>El Beso de Judas</i> (4)— no ha sido posible desterrar la idea de confundir sujeto con objeto, esto es, la persona con la imagen de la persona. El <i>«Ceci n&#8217;est pas une pipe»</i> que pintaría <b>René Magritte</b> (5). Y no me estoy refiriendo a que las imágenes pueden ser manipuladas por filtros, <i>Photoshop</i>, <i>IA</i>, etc. No. Hablo sobre la diferencia entre la persona y la imagen de la persona. Pensad qué ocurre si vertimos este ingrediente en la manera de transitar por las redes sociales.</p>
<p class="p3">En el mundo que nos ha tocado vivir, no hay nadie que no posea una cámara <i>profesional, </i>ni mujeres ni hombres que no quieran <i>mostrarse</i> bellísimas y atractivos en sus <i>perfiles </i>de <i>Instagram</i>, <i>Tiktok</i>, etc. Sin embargo, hablemos de la realidad, que es siempre compleja y no debemos simplificarla. En 2021 un estudio de los <i>Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades</i> de EE.UU. indicó que unas tres de cada cinco chicas adolescentes manifestó algún tipo de ansiedad y estado depresivo. Un incremento de casi el 60% en comparación con 2011. La autora del libro <i>Chicas al borde</i> (<i>Girls on the Brink</i>, en su título en inglés), <b>Donna Jackson Nakazawa</b>, recalcaba la incidencia especial en las chicas y explicaba para BBC Mundo que entre las causas que se esconden en este aumento (biológicas, sociales y culturales), la principal culpable es el uso de las redes sociales (6). Aunque obviamente creo que sería fantástico que más personas se adentraran en un proceso de autoaceptación y autoconocimiento, una actividad más profunda que la de imitar las poses de <i>celebrities</i> e <i>influencers</i> con expresiones de películas eróticas de serie B; mi crítica es limitada. Defiendo, no sólo que todos debemos hacer aquello que nos apetezca, sea lo que sea; sino más aún, que nadie es mejor por hacer tal o cual cosa. No me gustaría que mis palabras se confundan con un discurso moral. Sólo intento defender una idea que a veces compite contra el mercado de la belleza canonizada. Y explicar en qué consiste el retrato de intimidad para tratar de convencer sobre los beneficios que posee hacerse fotos sin imposturas.</p>
<p class="p3">Pero sigamos camino hacia los amantes de la Fotografía. Podemos hablar ahora de los que no desean publicar sus imágenes en Internet u otro medio y las usan para lo que ha sido toda la vida: un recuerdo. No existe, que yo sepa, ningún invento capaz de congelar el tiempo como éste. Pensad que la memoria funciona exactamente igual: a través de fotogramas y no de una sucesión de ellos. No guardamos escenas en nuestra mente, guardamos instantáneas. Así que ojalá fuésemos más conscientes de su poder, pues dentro de unos años solo nos quedará de ese recuerdo las fotografías que nos hayamos hecho, o que nos hayamos dejado hacer.</p>
<p class="p3">Acotar en mayor medida los motivos de este grupo que no gusta de difundir sus fotos es del todo imposible. Pero a modo de ejemplos citaré algunos casos: están quienes persiguen congelar la belleza de su juventud, las que se enfrentan a un cambio físico ocasionado por alguna cirugía prevista, quienes se atreven con el proceso de autoaceptación, las que se preguntan por cómo <i>son</i> a través de la mirada de un autor, quienes sienten la curiosidad de vivir la experiencia de la sesión, incluso también las hay que tienen a bien dejarse hacer en forma de regalo para con el fotógrafo debido a algún tipo de amistad; pero ninguna de ellas lo hacen motivadas por una sensibilidad artística.</p>
<blockquote><figure id="attachment_133846" aria-describedby="caption-attachment-133846" style="width: 652px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="size-medium wp-image-133846" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2024/01/carolina-652x800.jpg" alt="" width="652" height="800" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2024/01/carolina-652x800.jpg 652w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2024/01/carolina-835x1024.jpg 835w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2024/01/carolina-768x942.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2024/01/carolina-1252x1536.jpg 1252w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2024/01/carolina-350x429.jpg 350w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2024/01/carolina-300x368.jpg 300w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2024/01/carolina-600x736.jpg 600w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2024/01/carolina-uai-720x883.jpg 720w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2024/01/carolina-uai-900x1104.jpg 900w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2024/01/carolina.jpg 1412w" sizes="(max-width: 652px) 100vw, 652px" /><figcaption id="caption-attachment-133846" class="wp-caption-text">Retrato de Carolina en Málaga. 6.03.2023</figcaption></figure></blockquote>
<p class="p3">En estos quince años desde que comencé a hacer retratos, he tenido la oportunidad de conocer a chicas con un gran interés, pero pocas eran conscientes de lo que suponía y, por ende, pocas la han mimado como creo que se merece. De ahí que el resultado final no siempre haya sido el deseado. No me refiero sólo a las fotos que se obtuvieron, sino a dónde han ido a parar, ya que muchas jamás han visto la luz, y otras peor, han sido censuradas por motivos incomprensibles tras verla. Está claro que no hay obligación en amar a la Fotografía, especialmente cuando eso supone el sacrificio de la propia intimidad. Mas, encontrar a una persona que sea capaz de desnudarse de sus complejos, de aceptar la imagen de ella que recoge la cámara, de comprender lo que supone en forma de registrar el tiempo, desde la piel hasta las arrugas. Un tiempo que termina dándole una pátina a la foto que la convierte en algo especial. Como explicaba <b>Roland Barthes</b>: ella nos habla y nos dice <i>«esto ha sido»</i> (7). Yo añadiría: <i>«y nunca más será»</i>. Porque la fotografía encierra en sí un regusto que a la más alegre de todas la convierte, con el paso de los años, cuanto menos en una sonrisa melancólica.</p>
<p class="p3">De modo que para terminar, centrémonos ahora sí en las amantes de la Fotografía propiamente dicha. Dar con este tipo de chicas es un éxito excepcional que no suele sucederme. Quizás por eso hacer retratos de intimidad posee un mérito elevado. No sólo por el valor personal que esconde, sino por la sensibilidad artística que requiere, tanto de quien captura las imágenes como de quien se deja capturar. En otras palabras, podría decirse que en la colaboración o participación conjuntas, las personas fotografiadas también deben ser consideradas como artistas, por ser parte activa y no pasiva de este proceso creativo.</p>
<p class="p3">Así que: ¡Oh, qué regalo para los que disfrutamos con la Fotografía tener la suerte de topar con quienes se atrevieron a exponerse! Qué encuentro tan maravilloso se produce cuando nos despojamos de los prejuicios cincelados por la sociedad, de los miedos personales, reservas e inseguridades, cuando nos mostramos sin máscaras ante el mundo. Qué alegría es encontrar a quien comprende que el acto creativo justifica por sí solo el hecho de estar ahí y convertirse en imagen. Decía <b>Cartier-Bresson</b> que la sensibilidad no se enseña: «No existe una escuela de sensibilidad. No existe tal cosa. […] Necesitas […] enriquecer la mente y el vivir. Porque lo maravilloso de la fotografía […] tomada de la vida, de esta reacción personal, es esta reacción de la vida, donde somos nosotros mismos» (8).</p>
<p class="p3">Por todo ello, que la <i>modelo</i> (odio esta palabra) a quien fotografío vea a través de mis propios ojos. Conseguir que alcance la sensibilidad para fijarse en la belleza que yo encuentro y señalo en el <i>marco</i> de una foto, sin parar en edades, peso, arrugas, granos ni cánones de ningún tipo; pues la Fotografía no reconoce esos parámetros y el buen fotógrafo lo sabe y lo transmite… Cuando alcanzas este nivel conectando ese triángulo del que hablaba H. Weir. Cuando se produce exactamente eso, te sientes en una nube porque sucedió la magia de usar la Fotografía para capturar el encanto que se encierra en lo más profundo de la intimidad de un ser.</p>
<p class="p3">Por otro lado, comprendo que hacerse fotos para agradar a los demás y recibir la aprobación, o como mínimo, evitar la desaprobación es humano. ¿A quién no le gusta que lo alaben y a quién que lo denuesten? El problema está quizás en que nos llegue a importar demasiado lo que opinen los demás. Sin darnos cuenta anteponemos los prejuicios ajenos a nuestros propios deseos. Lo nuevo nos paraliza y nos bloquea, y sospecho que es demasiado común que temamos experimentar ante ese posible rechazo.</p>
<p class="p3">Y bueno, después de todo mi curiosidad camina por aquí. A veces tuve la suerte de dar con chicas que sacrificaron su intimidad por el acto creativo, aceptando convertirse de algún modo en una obra de arte. Siempre, siempre, siempre, lo agradeceré. Por eso la belleza de estas personas trasciende lo físico y se convierte automáticamente en algo aun mayor. Fueron estrellas fugaces que se cruzaron en mi camino entre tantas otras. Una rareza cuando ocurre, de ahí que no pueda dejar de mirar el cielo al caer la noche.</p>
<p class="p3">Por lo demás, no sé si Bresson tenía razón o no en lo de la sensibilidad. <b>Saint-Exupéry</b> decía que <i>lo esencial es invisible a los ojos </i>(9). Lo mismo hay que acercarse a la Fotografía utilizando otros sentidos.</p>
<hr />
<p class="p3">(1) G.K. Chesterton (2009): <i>En defensa de lo absurdo</i>. Ensayo recogido en <i>Correr tras el propio sombrero</i>. El acantilado.<br />
(2) Henry Carroll (2018): Los fotógrafos hablan sobre la fotografía. Cómo miran, piensan y disparan los maestros. Blume. Pág.: 46.<br />
(3) Quentin Bajac (2011): La invención de la fotografía. La imagen revelada. Blume. Págs. 22 y sigs.<br />
(4) Joan Fontcuberta (2015): El beso de Judas. Fotografía y verdad. Editorial GG.<br />
(5) Lampkin, Fulwood (30-12-2016). <i>La traición de las imágenes</i>. www.historia-arte.com. https://historia-arte.com/obras/la-traicion-de-las-imagenes<br />
(6) Bermúdez, Ángel (2-06-2023) <i>Chicas al límite: por qué las adolescentes sufren más la ansiedad y la depresión que provocan las redes sociales.</i> www.bbc.com. https://www.bbc.com/mundo/noticias-65762038<br />
(7) Barthes, Roland (1989): La cámara lúcida. Nota sobre la fotografía. Paidós. Pág. 91.<br />
(8) <i>La chose capitale, c’est le regard</i>. Entretien avec Alain Desvergnes (1979) https://thomashammoudi.com/allons-rencontrer-henri-cartier-bresson<br />
(9) Antoine de Saint-Exupéry (1943): El principito.</p>
<p>
</div></div></div></div></div></div><script id="script-row-unique-6" data-row="script-row-unique-6" type="text/javascript" class="vc_controls">UNCODE.initRow(document.getElementById("row-unique-6"));</script></div></div></div>
</div><p>La entrada <a href="https://raphanook.com/exposicion-y-exponerse/">Exposición y exponerse</a> se publicó primero en <a href="https://raphanook.com">raphanook</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://raphanook.com/exposicion-y-exponerse/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El camino de Ruanda</title>
		<link>https://raphanook.com/el-camino-de-ruanda/</link>
					<comments>https://raphanook.com/el-camino-de-ruanda/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rapha Nook]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 30 Aug 2023 05:37:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Fotografía]]></category>
		<category><![CDATA[reporterismo]]></category>
		<category><![CDATA[fotografía]]></category>
		<category><![CDATA[ÁFRICA]]></category>
		<category><![CDATA[Ruanda]]></category>
		<category><![CDATA[ONG]]></category>
		<category><![CDATA[viajes]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://raphanook.com/?p=131982</guid>

					<description><![CDATA[<p>En el verano de 2014 estuve en Ruanda colaborando con algunas ONG y asociaciones. Este relato fue escrito durante el viaje de regreso y resume la experiencia vivida. Además, se publica un vídeo de imágenes del mismo que fue utilizado como presentación de la charla en colaboración con Mil Colinas, la ONG con la que pasé más tiempo y con la que tuve mayor implicación.</p>
<p>La entrada <a href="https://raphanook.com/el-camino-de-ruanda/">El camino de Ruanda</a> se publicó primero en <a href="https://raphanook.com">raphanook</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Escribo esta entrada desde el aeropuerto de Kigali, justo antes de volver a España de un viaje, esta vez por Ruanda. Quería resumirles la historia de estas vacaciones para que conozcan las vidas de personas que hacen de este mundo un lugar más habitable y más humano, sobre todo cuando la otra parte se empeña en conseguir lo contrario. No es que los negritos sean buenas personas desde que nacen, como si el color de la piel tuviese algo que ver, niet. Sólo que hasta dónde he conocido en este periplo, estas gentes inocentes parece que nunca rompieron un plato. Según en qué sentido, cuesta bastante creer que en 1994 se pasaran unos a otros alegremente por el machete. Hagan la prueba y busquen en Google: ‘Ruanda’, en seguida les aparecerá a su lado ‘1994’, año del genocidio. Y sin embargo aquí he comprendido las palabras de Andrés Montes: «la vida puede ser maravillosa».</p>
<blockquote>
<h6><iframe src="https://player.vimeo.com/video/154839898?h=5ca9d6091b" width="800" height="450" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"><span data-mce-type="bookmark" style="display: inline-block; width: 0px; overflow: hidden; line-height: 0;" class="mce_SELRES_start">﻿</span><span data-mce-type="bookmark" style="display: inline-block; width: 0px; overflow: hidden; line-height: 0;" class="mce_SELRES_start">﻿</span></iframe><br />
<span style="font-family: -apple-system, BlinkMacSystemFont, 'Segoe UI', Roboto, Oxygen-Sans, Ubuntu, Cantarell, 'Helvetica Neue', sans-serif;">Vídeo de presentación de la charla que di en el IES La Rosaleda (Málaga) con el proyecto que inicié junto a mis alumnos y demás miembros del claustro de profesores.</span></h6>
</blockquote>
<p>El caso es que he visitado tres proyectos humanitarios de esos que cortan la respiración y anudan la garganta. Realidades tan alejadas que se escapan de las portadas de las revistas y los periódicos, evitando estúpidamente que podamos crecer con valores que harían mejor lo que llamamos «países desarrollados».</p>
<p><strong><i>Mil Colinas</i></strong> es la ONG, la fundación, la familia (como preferimos llamarla quienes hemos tenido la suerte de conocerla de cerca) que creó <strong>María Fernández</strong>, una joven educadora social de Madrid, junto con <strong>Jesús Chamorro</strong>, empresario leonés comprometido con este tipo de causas, y otras personas que colaboran y trabajan en uno de los lugares más pobres del globo. Les hablaré de ellos durante todo el curso, pues los lazos que hemos estrechado han sido firmes, y espero que duraderos. Pero ahora permítanme una ligera presentación de <strong>Rukara</strong> para que vayan penetrando en el lugar donde existe la utopía.</p>
<p>Casi todos los días los pasé en <i>Mil Colinas,</i> y María ha sido quien me ha enseñado la realidad de un país que en números se coloca en el puesto 151 del Índice de Desarrollo Humano. Hablar de esta madrileña e intentar describirla apresuradamente en un par de líneas es algo que no está a mi alcance. De momento sólo puedo afirmar que no he conocido a nadie igual, y dudo que existan personas con un corazón de semejante tamaño. La dedicación y la labor educativa y afectiva que, junto con <strong>Safari, Angelique</strong> y <strong>Olive</strong>, arropa a los niños, no sólo es encomiable, sino que, diría, es imprescindible verlo para poder creerlo. Me dedico a la enseñanza, ya saben, pero nunca vi un entorno que encajase de un modo tan cercano el concepto familiar para tratarse de una institución académica o formativa. Es decir, que aquella conclusión a la que llegaba <strong>Daniel Pennac</strong>en <i>Mal de escuela </i>toma forma en el aula de <i>Mil Colinas.</i></p>
<p>Me perdí todo este tiempo grabando vídeos y entrevistas, fotografiando hambrientos de alimentos y de afecto. Niños tratados con mayor crudeza que a un adulto, abandonados a que correteen su suerte, obligados a trabajar cuando apenas levantan un palmo del suelo. Créanme, que me los topé en carreteras y caminos con menos de cuatro años, caminando solos, a veces cargados como animales de garrafas de agua, a veces leña para la cocina. Olí el hedor que desprende la pobreza, mucha pobreza. Pequeños pelando tubérculos con un <i>«umuhoro»</i> (machete) más largo que sus hermanos mayores. Me colé hasta las profundidades de Rukara (situada a unos cien kilómetros de Kigali, la capital) para traerles un documento gráfico que pueda servirles para replantearse lo que se hayan podido plantear. Pues nuestros esquemas se parten en mil pedazos cuando ves cómo existen escuelas donde los alumnos no tienen libros y en cambio les ruge el apetito de un león por conocer eso que hay más allá de sus polvorientas calles. Asistí a mi primer parto y vi cómo cosían sin inmutarse a una mujer tras dar a luz a un peludo retoño. Pude recorrer el país y visitar la frontera con <strong>Congo</strong> y <strong>Tanzania</strong>, disfrutar de las bondades de la naturaleza viendo el amanecer en el lago <strong>Kibu</strong>, en <strong>Kybuye</strong>, y contemplar cómo se escondía el sol de <strong>Kigufi</strong> y Gisenyi. Estuve en hospitales, colegios, mercados, chozas, huertos. Conviví con varias congregaciones de monjas. Incluso conocí al obispo de Rukara, <strong>Antoine Kambanda</strong>.</p>
<p><i>Mil Colinas</i> tiene mil historias que contar. Historias rotas por el hambre, el alcoholismo. Niñas que fueron violadas, que fueron embarazadas prácticamente en la pubertad. Niños que intentaron quitarse la vida antes de vivir. Pero también esconde destellos de luz, la de la sonrisa de los ciento cincuenta alumnos que luchan por labrarse su futuro creyendo en la educación. Lo hacen en condiciones tan adversas que no es otra que una utopía lo que encierra este lugar.</p>
<p>Volveremos a hablar de ella. De momento búsquenme en su web y en su página de Facebook, y en su Twitter. Hay fotos de quien golpea las teclas de esas que uno nunca quiere que se publiquen, que cuentan cosas que hice, que hablan de donde estuve. Y cuando me hayan encontrado, olvídense de mí y lean lo que hace esta ONG, y vean a los niños de ese mundo olvidado por todos nosotros para rendirles el homenaje que se merecen quienes, como dijo Harper Lee en <i>Matar a un ruiseñor, «Uno es valiente cuando, sabiendo que la batalla está perdida de antemano, lo intenta a pesar de todo y lucha hasta el final, pase lo que pase. Uno vence raras veces, pero alguna vez vence»</i>.</p>
<p>***</p>
<p>Ahora estoy en Doha, o sea, el “mundo civilizado”. Los petrodólares y todo eso. Parada obligatoria para hacer escala hasta Madrid. La capital de Qatar posee uno de los aeropuertos más ricos del planeta, salas equipadas con ordenadores Apple y una exposición de coches deportivos cuyo valor daría de comer a toda la población de Kayenzi durante más de un año. Contradicciones.</p>
<p>En Kayenzi, al este del país, se me grieteó el alma con la asociación de discapacitados que fundó <strong>Gaudence Mukamana</strong>, una hermana ruandesa de las <em>«Misioneras de Jesús, María y José»</em>. <strong><em>Abadahemuka</em></strong> es su nombre. Allí acuden cientos de niños y jóvenes con diferentes tipos de enfermedades, sobre todo ocasionadas por sufrimiento fetal al nacer, pero también con síndrome de Down, osteomielitis (infección en los huesos), epilepsia, distintos tipos de malformaciones, etc. Son atendidos por <strong>Hiesron</strong> en una minúscula sala con escasos recursos. Hay momentos en los que uno aparta el ojo del visor de la cámara y se pregunta qué demonios ocurre. Fueron varios días los que pasé en aquel lugar apartado de la civilización, a casi veinte kilómetros de la carretera más cercana, cuestionándome muchas cosas, escuchando atentamente las historias que Gaudence me narraba junto a un álbum de imágenes desoladoras mientras yo, horrorizado, trababa de evitar que el pulso se me colapsara. También viví las inquietudes de diez risueñas aspirantes a monjas, con preguntas acerca de España que, cada noche, saeteaban en mi dirección. Igualmente, volveremos a hablar de <em>Abadahemuka</em> en posteriores ocasiones.</p>
<p>En la cola del aeropuerto para subir al avión, escucho a alguien, un chico, quejarse enérgico con palabras malsonantes y evidente indignación porque por lo visto saldremos con retraso. Imagino que estará de vacaciones. Puede que por su estado de excitación no lo parezca, pero lo está. Su indumentaria veraniega le delata las dos semanas en Tailandia, la India o Japón. Tal vez en uno de esos <i>todo-incluido</i> que te hacen la vida más fácil, y aburrida. Me pongo música en mis auriculares (<i>Erza was night</i> de <strong>Grandbrothers)</strong> mientras me pregunto quién sufre más retraso, si el vuelo o el imbécil de las bermudas horteras. Después, me detengo observando a una chica de bonitos rasgos orientales, de piel morena igual que su tierra, y el pelo del color de las noches estrelladas. El vestido le roza su cuerpo como si le acariciase con delicadeza. Es una mujer bellísima me digo a mí mismo, pues no vendría a cuento reconocérselo. Quizás si se estrella lo haga.</p>
<p>***</p>
<p>Ya por fin en Barajas, ahora <strong><i>Barajas-Adolfo Suárez </i></strong>donde repongo fuerzas con un bocata de jamón y un <i>Aquarius</i> por los que me han clavado diez euros. Eso sí, depositados en una máquina automática siguiendo las indicaciones de la cajera. Bienvenido a la civilización. De momento veinticuatro horas de viaje. Apenas he dormido. Si desvarío más de lo acostumbrado sean benévolos.</p>
<p>En <strong>Kigali,</strong> con María conocimos el proyecto de fundado hace varios años por <strong>Guy Musy</strong>: <strong><i>Street Children Project</i></strong> en inglés. <strong>Mushashi Sosiane</strong>, una chica ruandesa con una boca por la que asomaban grandes dientes nos atendió con suma presteza. El centro tiene distribuidos distintos barracones entre los que se encuentran un dormitorio para dos chicos, aulas y una pista de deportes en las que desarrollan actividades los 360 que recogen de la calle esta fundación. Tienen entre los ocho y los dieciséis años. El objetivo fundamental se centra en integrarles en la sociedad, pues sufren diversas dificultades debido a un entorno familiar poco aconsejable. Aunque hay muchos huérfanos, otros habitan en hogares desestructurados y pasan el día fuera de casa. Allí cuentan sobre todo problemas de drogas y delincuencia. Consumen marihuana, pegamento, petróleo y un polvo blanco que traen de Uganda y llaman «huesos humanos». Los monitores rondan los barrios para poder captar a nuevos niños y vigilar el comportamiento de los que ya han sido acogidos. A veces lo hacen incluso durante la noche. Su financiación depende de <strong><i>Cáritas</i>,</strong> pero Sosiane nos dice que les han advertido para que busquen la ayuda por sus propios medios. Intentan recaudar alguna cantidad elaborando collares con papel que luego pintan, aunque los ingresos que obtienen con esto son exiguos. Desde luego nos faltó tiempo cronológico y sobró mal tiempo climatológico. Cayó una tromba de agua que nos obligó a refugiarnos en una pequeña tienda de artesanía.</p>
<p>***</p>
<p>Cada vez que piso un sitio como éste me digo lo mismo: cuánta falta haría que en colegios e institutos fomentaran este tipo de viajes. Cuánta riqueza en el intercambio cultural, en la contraposición de culturas y relativización de realidades. Cuánto se aprende cuando ves cómo en otras partes del mundo no tienen absolutamente nada. Es lo más parecido a vivir un encarcelamiento a lo Edmundo Dantés. Pero parece complicado que esto llegue a darse alguna vez cuando difícilmente puede uno desarrollar una charla o un evento para tratar de enseñar tales temas. Si estamos en manos de incompetentes que no han viajado, que no han leído, que no han sentido nada, ni conocen nada, cómo queremos que nuestros hijos puedan salir de la ignorancia. Machado: <i>«Todo lo que se ignora se desprecia»</i>.</p>
<p>La educación es una utopía, aquí y allí. Sin embargo uno puede ver en ciertas caras quiénes son y quiénes no son creyentes. Lo dice un descreído. Pero qué alegría y satisfacción es comprobar que otros suspiran por saber, por aprender, conocer lo que hay detrás. Que los hay que apuestan firmes y de un modo ciego en eso que al resto se les parte el pecho al mencionarlo, pero es a lo primero que recortan cuando escasean recursos económicos. Y no me refiero, cuando critico, sólo a los políticos. Cada vez pienso con más frecuencia que no son los verdaderos responsables de este esperpento.</p>
<p>Como anuncié antes de viajar, <i>El club de los faltos de cariño </i>me acompañó en mi larga travesía. Manu Leguineche fue ameno y enriquecedor como no podía ser de otra manera quien ha brincado tantas veces saltando de mapa en mapa. Me dio ideas para afrontar el libro que estamos sopesando. Uno lee a estos grandes periodistas y aventureros y piensas: Rafalito, estás malgastando la vida, chaval; perdiendo el tiempo en estupideces… <i>El lobo estepario</i> de Hermann Hesse se coló en el último momento en mi mochila. Lejos de resultar un alivio me confirmó la angustia que a veces siento de estar atrapado en este mundo que hemos alimentado para devorarnos a nosotros mismos en un futuro no muy lejano… Y fue Joseph Conrad y <i>Victoria</i> con quien terminé mis lecturas si no tenemos en cuenta las primeras cincuenta páginas que traté de asimilar de <i>El hombre rebelde</i>, escrito por Albert Camus. Comprender un libro tan denso en el pdf del móvil resulta algo dificultoso (da gusto echar la culpa a los medios cuando en realidad es la propia incapacidad la responsable). Pero volviendo a la historia de Heyst que cuenta Conrad, se nota cuando las cosas son hechas por alguien que tiene oficio. Sin ser su libro más loado, consigue atraparte en una trama que disecciona la condición humana como lo haría en el cine el mismísimo John Ford en <i>La diligencia</i> o cualquiera de sus filmes.</p>
<p>***</p>
<p>Publicado en un viejo blog, septiembre 2014.</p>
<p>La entrada <a href="https://raphanook.com/el-camino-de-ruanda/">El camino de Ruanda</a> se publicó primero en <a href="https://raphanook.com">raphanook</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://raphanook.com/el-camino-de-ruanda/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El peso cubano</title>
		<link>https://raphanook.com/el-peso-cubano/</link>
					<comments>https://raphanook.com/el-peso-cubano/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rapha Nook]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 27 Aug 2023 18:47:44 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Fotografía]]></category>
		<category><![CDATA[reporterismo]]></category>
		<category><![CDATA[cuba]]></category>
		<category><![CDATA[comunismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://raphanook.com/?p=131870</guid>

					<description><![CDATA[<p>En Cuba la pobreza puede verse de múltiples maneras, una de ella es comprobar los precios de los productos básicos y compararlos con el salario común. El socialismo destroza todo aquello que toca y esta isla caribeña es un ejemplo de ello.</p>
<p>La entrada <a href="https://raphanook.com/el-peso-cubano/">El peso cubano</a> se publicó primero en <a href="https://raphanook.com">raphanook</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Para quienes aún no lo sepan, en mi viaje a <strong>Cuba</strong> allá por 2010, me dediqué a conocer la realidad del país, de ese sistema arcaico que ha resultado ser una ruina a lo largo de la historia. No lo digo sólo por lo económico, que siempre estuvo abocado al desastre y al colapso, sino por el mundo tenebroso en el que se convierte la vida de quienes son encarcelados en este modelo socialista-comunista. El caso es que hoy me gustaría contarles una pequeña historia de las visitas que hice con mi amigo Jose a varios lugares, ya saben, hospitales, escuelas, mercados y cosas así.</p>
<p>Como muchos conocerán en Cuba existen dos monedas. No sé si en algún otro país del mundo sucede esto, pero no es muy común. La moneda cubana es el CUP (peso cubano). Pero también está el CUC (peso cubano convertible). El CUP tiene un valor mucho más bajo que el CUC, y los extranjeros en principio tienen prohibido su uso. Si quieren conseguir cambio cuando viajan a Cuba, deben saber que sólo pueden hacerlo allí porque su moneda no tiene validez en ningún otro banco mundial. Es decir, hasta donde yo sé, ningún banco en cualquier otro país les dará pesos convertibles o les devolverá su moneda, ya sean euros o dólares, si ustedes van con CUC. Para que entiendan las equivalencias aproximadas les dejo la siguiente tabla:</p>
<p><em>1 CUC (peso convertible) = 1 dólar americano/90 céntimos de €.</em><br />
<em>1 CUC = 25 CUP (pesos cubanos)</em></p>
<p>Yo hacía el cambio de un dólar es un euro, porque las compras siempre eran de precios menores y las diferencias por tanto eran pocos céntimos. También existían otras trabas y controles curiosos como el de tener que inscribirse en un control de la tienda si utilizabas un billete de 20 CUC. Otra vez fuimos a comprar un pollo para la comida y tuve que dar mi DNI para que me apuntaran en una lista porque Jose no llevaba el suyo. Es como la idea que se comentó no hace mucho en España, la de eliminar los billetes de 500 euros para combatir la economía sumergida y el dinero negro. Hay que tener en cuenta que el salario común en Cuba está en torno a unos 500 pesos, ó 20 CUC, ó 20 dólares, ó 19 euros si quieres entenderlo mejor.</p>
<p>Explicada esta parte ahora vamos a comentar la fotografía y lo que allí me sucedió. Recuerdo que entramos para comprobar cómo la idea del embargo de Estados Unidos era un engaño, o al menos lo era en cierto del todo, no cómo lo presentaba diariamente Fidel en el periódico del Estado, el <strong><em>Granma</em>,</strong> el único medio de información. Mi amigo pidió que le enseñaran productos congelados para leer su procedencia. Efectivamente, la etiqueta «Made in USA» estaba impresa. Pero lo que me llamó la atención fueron los precios de las estanterías. Estuvieran puestos en una o en otra moneda, CUP o CUC (porque sigo sin creer a Jose cuando me dijo que eran pesos convertibles) calculen el cambio y recuerden el salario medio de un cubano. Si una mermelada de mango estaba a 180 CUP (5,5 dólares), una pasta de tomate 50 CUP (2 dólares), un aperitivo de saladitos 13,50 CUP (50 centavos), una salsa de tomate con especias 18 CUP (60 centavos), una lata de mango en almíbar 250 CUP (10 dólares)… Cómo pueden comprarlos, qué argucias deberán tramar para alimentase, cómo serán esas despensas cubanas y cuál será su dieta.</p>
<p>Ya es posible comprobar estos precios por internet a través de <a href="http://www.havanamart.com/default.asp" target="_blank" rel="noopener">Havana-Mart</a>, no hace falta viajar a Cuba. Vean ustedes mismos a qué cantidades prohibitivas para un trabajador, sea el que sea, pues recuerden que cobra lo mismo un basurero que un médico cirujano; como digo, a qué precios se venden estos productos. Lo único que les queda a quienes no pueden acceder a ellos a través del mercado negro o la corrupción es la cartilla de racionamiento, pero de ésa hablaremos otro día.</p>
<p>La entrada <a href="https://raphanook.com/el-peso-cubano/">El peso cubano</a> se publicó primero en <a href="https://raphanook.com">raphanook</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://raphanook.com/el-peso-cubano/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El beso de Alfred</title>
		<link>https://raphanook.com/el-beso-de-alfred/</link>
					<comments>https://raphanook.com/el-beso-de-alfred/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rapha Nook]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 27 Aug 2023 17:46:49 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Fotografía]]></category>
		<category><![CDATA[fotografía]]></category>
		<category><![CDATA[reporterismo]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
		<category><![CDATA[ee.uu.]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://raphanook.com/?p=131853</guid>

					<description><![CDATA[<p>Una de las imágenes más polémicas de la historia de la fotografía por no estar hecha a lo vivo, es decir, por escenificarse. Estamos ante la portada de la revista Life, donde Alfred Eisenstaedt inmortalizó a dos jóvenes besándose en Time Square en los festejos de la victoria de EE.UU. en la segunda guerra mundial.</p>
<p>La entrada <a href="https://raphanook.com/el-beso-de-alfred/">El beso de Alfred</a> se publicó primero en <a href="https://raphanook.com">raphanook</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Alfred Eisenstaedt</strong> (Dierschau, 1898) comenzó a tomar fotografías con una Eastman Kodak que le había regalado su tío cuando tenía sólo 14 años. Escapando del holocausto en Europa emigró a Norteamérica donde pronto fue contratado por la revista <i>Life</i>. La temática de su trabajo es bastante prolija y diversa: la primera reunión entre <strong>Hitler</strong> y <strong>Mussolini,</strong> retratos de <strong>Albert Einstein</strong>, <strong>Marilyn Monroe</strong>, las secuelas de la bomba de Hiroshima, etc. Hasta su muerte en 1995 mantuvo activa su cámara, creando una brillante colección personal con más de 100.000 negativos.</p>
<blockquote>
<figure id="attachment_131855" aria-describedby="caption-attachment-131855" style="width: 669px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-131855" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2023/08/portada-life-el-beso-alfred-eisenstand-226x300.jpg" alt="" width="669" height="888" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2023/08/portada-life-el-beso-alfred-eisenstand-226x300.jpg 226w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2023/08/portada-life-el-beso-alfred-eisenstand-300x398.jpg 300w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2023/08/portada-life-el-beso-alfred-eisenstand-600x795.jpg 600w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2023/08/portada-life-el-beso-alfred-eisenstand-768x1018.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2023/08/portada-life-el-beso-alfred-eisenstand-350x464.jpg 350w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2023/08/portada-life-el-beso-alfred-eisenstand.jpg 1094w" sizes="(max-width: 669px) 100vw, 669px" /><figcaption id="caption-attachment-131855" class="wp-caption-text">Portada de Life para Alfred Eisenstaedt, quien inmortaliza a dos jóvenes besándose en Time Square en los festejos de la victoria de EE.UU. en la II guerra mundial.</figcaption></figure></blockquote>
<p><em>El beso</em> fue tomada el 14 de agosto de 1945 en el bullicio de <i>Times Square</i>. Varios jóvenes festejaban la victoria sobre Japón en la segunda Guerra Mundial parando a las chicas para besarlas. Parece que se trata de <strong>Glenn McDuffie</strong> el marinero de la Armada americana inmortalizado en la foto. Alfred lo siguió hasta que el muchacho dio con la enfermera de la imagen —posiblemente <strong>Edith Shain</strong>— abordada con un beso repentino y apasionado. La pareja se convirtió en una de las más conocidas en todo el mundo desde que <i>Life</i> la eligiera como portada poco después.</p>
<p>Días antes, el 3 de agosto el presidente <strong>Truman</strong> había dabo la orden de lanzar la bomba atómica. El 6 despegaba rumbo a Hiroshima la primera formación de boeing B-29. En pocos minutos una columna de humo y fuego se formó en el cielo y miles de personas murieron calcinados a 4.000 grados. Quienes lograron escapar de las quemaduras de la onda expansiva, fallecieron a los veinte o treinta días como consecuencia de los rayos gamma. Los norteamericanos esperaban la rendición inmediata de Japón, pero como esto no sucediera, arrojaron una segunda bomba sobre Nagasaki el 9 de agosto. El 14 Japón capituló sin condiciones frente a las fuerzas aliadas. Así terminaba la fase armada del conflicto.</p>
<p>El beso de Alfred es una imagen paradójica. Vemos la celebración del <i>V-J Day</i> (Victory over Japan Day) simbolizada en ese gesto romántico, pero cuando le damos la vuelta descubrimos cómo se esconde tras él el uso del arma más temida de la historia. Entre ambas bombas llegaron a causar más de 250.000 muertos, además de víctimas de malformaciones y enfermedades provocadas por la radioactividad en varias generaciones japonesas.</p>
<p>La entrada <a href="https://raphanook.com/el-beso-de-alfred/">El beso de Alfred</a> se publicó primero en <a href="https://raphanook.com">raphanook</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://raphanook.com/el-beso-de-alfred/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
