<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>autoestima archivos - raphanook</title>
	<atom:link href="https://raphanook.com/tag/autoestima/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://raphanook.com/tag/autoestima/</link>
	<description>Rapha Nook es una web de fotografía artística</description>
	<lastBuildDate>Sat, 20 Dec 2025 23:58:04 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.9</generator>

<image>
	<url>https://raphanook.com/wp-content/uploads/2023/09/cropped-favicon_RK_black-32x32.png</url>
	<title>autoestima archivos - raphanook</title>
	<link>https://raphanook.com/tag/autoestima/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Más allá del &#8216;like&#8217;</title>
		<link>https://raphanook.com/mas-alla-del-like/</link>
					<comments>https://raphanook.com/mas-alla-del-like/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rapha Nook]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 20 Dec 2025 22:17:18 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Fotografía]]></category>
		<category><![CDATA[arte]]></category>
		<category><![CDATA[retrato]]></category>
		<category><![CDATA[autoestima]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://raphanook.com/?p=135534</guid>

					<description><![CDATA[<p>¿Por qué nos incomoda cuando nos hacen fotos si nos encontramos en un mundo saturado de ellas? En un universo así, donde parece que todos buscan ser el centro de atención, esta incomodidad resulta una paradoja común y profundamente humana. Vivimos bajo la presión constante de proyectar una imagen pulida en las redes sociales, una carrera interminable por la validación medida en likes.</p>
<p>La entrada <a href="https://raphanook.com/mas-alla-del-like/">Más allá del &#8216;like&#8217;</a> se publicó primero en <a href="https://raphanook.com">raphanook</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="wpb-content-wrapper"><div data-parent="true" class="vc_row limit-width row-container" id="row-unique-0"><div class="row row-parent" style="max-width:804px; margin-left:auto; margin-right:auto;"><div class="wpb_row row-inner"><div class="wpb_column pos-top pos-center align_left column_parent col-lg-12 single-internal-gutter"><div class="uncol style-light"  ><div class="uncoltable"><div class="uncell no-block-padding" ><div class="uncont" ><div class="uncode_text_column" ><p>Internet ha terminado sometiéndonos a una comparación social permanente. La exposición continua a imágenes idealizadas (seleccionadas, procesadas y/o manipuladas) nos lleva a desarrollar una vigilancia inflexible y constante. Este fenómeno, conocido como autoobjetivación, consiste en convertirnos en objeto de nuestra propia mirada crítica, adoptando la perspectiva de un observador ajeno sobre nuestra imagen. No se trata de una simple inseguridad; es una dinámica vinculada a una ansiedad severa y a una presión social que históricamente ha examinado con mayor intensidad el cuerpo femenino. Y que, a diferencia de lo que muchos suelen creer, la pueden sufrir todas las personas sin excepción del grado de atracción. Por todo esto, no es de extrañar que hayamos creado una asociación negativa con la cámara: en lugar de verla como una herramienta aséptica que captura lo que observamos, la percibimos como un juez implacable que logra resaltar aquello que no encaja con el canon de belleza imperante.</p>
<p><strong>Por qué sí deberías contar tu historia (y no lo sabes)</strong></p>
<p>Asimismo, las personas que comparten sus imágenes, poseen fines muy diversos: desde quienes desean alcanzar cierta valoración ajena, hasta los que lo hacen como autoconocimiento, e incluso por amor propio. En medio de todo ese ruido visual, existe otro tipo de fotografía que se aleja del foco de la aprobación externa. Una práctica que no busca el aplauso algorítmico, que posee intenciones artísticas y funciona como una poderosa herramienta de autoaceptación. En ella lo que importa no es solo la imagen final, sino la experiencia en sí: un encuentro con uno mismo, registrado por una cámara que no juzga, sino que atestigua. Algo que no guarda una intención de gustar a otros ni de exponerse, sino de SER. Para ti y para esa memoria futura, que ahora no lo sabes, pero que un día lo agradecerá.</p>
<figure id="attachment_135535" aria-describedby="caption-attachment-135535" style="width: 819px" class="wp-caption alignnone"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-135535 size-large" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/02-819x1024.jpg" alt="" width="819" height="1024" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/02-819x1024.jpg 819w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/02-640x800.jpg 640w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/02-768x960.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/02-350x438.jpg 350w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/02-uai-720x900.jpg 720w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/02.jpg 900w" sizes="(max-width: 819px) 100vw, 819px" /><figcaption id="caption-attachment-135535" class="wp-caption-text">RAPHA NOOK © 2025</figcaption></figure>
<p>Nadie duda cuando la historia que se cuenta es entre dos personas en sesiones de pareja, ya sea una boda o algo “menos especial”. Pero hacerse una sesión de fotos a uno mismo se suele considerar egolatría. Sin embargo, en manos de alguien con una mirada especial, puede ser un acto íntimo de cuidado y de valentía, una forma de detener el tiempo, de mirarte sin máscaras, habitar tu cuerpo con dignidad y dejar constancia de quién eres en este momento de tu vida que seguro echarás de menos con el tiempo.</p>
<figure id="attachment_135538" aria-describedby="caption-attachment-135538" style="width: 819px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135538 size-large" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/01-819x1024.jpg" alt="" width="819" height="1024" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/01-819x1024.jpg 819w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/01-640x800.jpg 640w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/01-768x960.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/01-350x438.jpg 350w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/01.jpg 1080w" sizes="(max-width: 819px) 100vw, 819px" /><figcaption id="caption-attachment-135538" class="wp-caption-text">RAPHA NOOK © 2025</figcaption></figure>
<p>Aquí van siete razones por las que deberías hacerte fotos para contar tu historia y participar en un acto creativo (más allá del ‘like’).</p>
<p><strong>1. Congelar el tiempo y honrar tu historia</strong></p>
<p>La fotografía es el único invento que conocemos capaz de congelar el tiempo. Con el paso de los años, ya nada volverá a ser como era. Esas imágenes serán todo lo que nos quede de un momento… y de una imagen que tarde o temprano aprenderemos a valorar. Frente a las imágenes superficiales, repetitivas y anodinas, existen «imágenes necesarias»: aquellas que registran la historia de una persona, que le permiten sentirse un SER de verdad y que le ayudan a reconciliarse consigo misma. Honrar tu biografía con un trabajo así es un regalo que te haces a ti y a tu memoria futura.</p>
<figure id="attachment_135539" aria-describedby="caption-attachment-135539" style="width: 820px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135539 size-large" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/03-820x1024.jpg" alt="" width="820" height="1024" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/03-820x1024.jpg 820w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/03-640x800.jpg 640w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/03-768x960.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/03-350x437.jpg 350w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/03.jpg 1046w" sizes="(max-width: 820px) 100vw, 820px" /><figcaption id="caption-attachment-135539" class="wp-caption-text">RAPHA NOOK © 2025</figcaption></figure>
<p>La magia de la Fotografía, como explicaba <strong>Roland Barthes</strong>, es su capacidad de decirnos «esto ha sido». Es un testimonio irrepetible de nuestra existencia.</p>
<p><strong>2. Aprender a verte (de verdad) con tus propios ojos</strong></p>
<p>Los retratos tomados por otra persona nos ofrecen la oportunidad única de vernos desde una perspectiva ajena, pero saludable. Aprendiendo con ello a aceptar las miradas ajenas, pero sin renunciar a ser nosotros mismos. Enriqueciendo la comprensión que tenemos de nuestra imagen hasta límites insospechados. Porque en mi experiencia, el objetivo de un retrato de intimidad no es salir «guapo» según los cánones, sino buscar una esencia despojada de la «máscara que todos nos ponemos al mostrarnos al mundo».</p>
<figure id="attachment_135540" aria-describedby="caption-attachment-135540" style="width: 819px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135540 size-large" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/04-819x1024.jpg" alt="" width="819" height="1024" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/04-819x1024.jpg 819w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/04-640x800.jpg 640w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/04-768x960.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/04-1229x1536.jpg 1229w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/04-1638x2048.jpg 1638w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/04-350x438.jpg 350w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/04-scaled.jpg 2048w" sizes="(max-width: 819px) 100vw, 819px" /><figcaption id="caption-attachment-135540" class="wp-caption-text">RAPHA NOOK © 2025</figcaption></figure>
<p>En la famosa sesión de <strong>Richard Avedon</strong> con <strong>Marilyn Monroe</strong>. Él esperó pacientemente a que la fachada radiante de la actriz se desvaneciera para capturar un instante de tristeza auténtica: la persona detrás del personaje. El fin es dar con el momento de autenticidad en el que la pose desaparece y emerge la verdad.</p>
<p><strong>3. Reconectar con tu cuerpo</strong></p>
<p>La fotografía puede ser un poderoso aliado terapéutico, una herramienta para reconciliarse con una misma y sanar la relación con el propio cuerpo. Al crear un espacio de confianza, la sesión se convierte en una oportunidad para <em>«recolonizar el cuerpo con una nueva mirada»</em>, un ritual de liberación que nos permite habitar nuestro cuerpo con dignidad, sin pudor ni culpa. Como dice la arteterapeuta <strong>Cathy Malchiodi</strong>: <em>«El cuerpo recuerda lo que la mente entierra y las artes expresivas lo ayudan a hablar»</em>.</p>
<figure id="attachment_135541" aria-describedby="caption-attachment-135541" style="width: 819px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135541 size-large" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/05-819x1024.jpg" alt="" width="819" height="1024" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/05-819x1024.jpg 819w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/05-640x800.jpg 640w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/05-768x960.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/05-350x438.jpg 350w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/05.jpg 1080w" sizes="(max-width: 819px) 100vw, 819px" /><figcaption id="caption-attachment-135541" class="wp-caption-text">RAPHA NOOK © 2025</figcaption></figure>
<p>Muchos artistas han hecho del retrato una forma de terapia encarnada. Hay trabajos muy potentes como los de <strong>Jo Spence</strong> y <strong>Olatz Vázquez</strong>, quienes usaron sus cámaras para confrontar el cáncer con crudeza y ternura; o el de <strong>Nan Goldin</strong>, que documentó desde dentro la adicción y la violencia. Ellas no buscaron la belleza, sino la verdad, transformando la cámara en una voz para sus luchas con un efecto sanador.</p>
<p><strong>4. Practicar la valentía y alcanzar el bienestar personal</strong></p>
<p>En la cultura digital, a menudo confundimos la exposición con la valentía. Sin embargo, la valentía performativa que persigue la validación en redes sociales es, en muchos casos, un «falso ímpetu valiente» que sólo disfraza una inseguridad. El verdadero valor no reside en mostrar nuestras seguridades. Al contrario, el coraje silencioso e interno de la fotografía de intimidad consiste en «exponernos de forma valiente con nuestras inseguridades». Es un acto de entrega que requiere dejar a un lado el miedo al juicio para mostrarnos tal cual somos. Y esto, paradójicamente, es lo que nos hace sentirnos libres, sentirnos bien con nosotros mismos definitivamente.</p>
<figure id="attachment_135542" aria-describedby="caption-attachment-135542" style="width: 819px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135542 size-large" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/06-819x1024.jpg" alt="" width="819" height="1024" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/06-819x1024.jpg 819w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/06-640x800.jpg 640w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/06-768x960.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/06-350x438.jpg 350w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/06.jpg 1080w" sizes="(max-width: 819px) 100vw, 819px" /><figcaption id="caption-attachment-135542" class="wp-caption-text">RAPHA NOOK © 2025</figcaption></figure>
<p><strong>5. Convertirte en arte (porque tú no eres la foto)</strong></p>
<p>Uno de los errores más comunes es identificarnos por completo con la imagen resultante, creer que somos la foto. Nos guste o no el resultado, solemos confundir a la persona con su representación, lo que nos ata a una búsqueda constante de la toma perfecta y nos genera frustración.</p>
<figure id="attachment_135543" aria-describedby="caption-attachment-135543" style="width: 819px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135543 size-large" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/07-819x1024.jpg" alt="" width="819" height="1024" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/07-819x1024.jpg 819w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/07-640x800.jpg 640w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/07-768x960.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/07-1229x1536.jpg 1229w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/07-350x438.jpg 350w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/07.jpg 1620w" sizes="(max-width: 819px) 100vw, 819px" /><figcaption id="caption-attachment-135543" class="wp-caption-text">RAPHA NOOK © 2025</figcaption></figure>
<p>La famosa obra de <strong>René Magritte</strong>, <em>«Ceci n&#8217;est pas une pipe»</em> (Esto no es una pipa) nos advierte de este engaño demasiado común. La pintura de una pipa no es la pipa en sí, sino una representación. Del mismo modo, una fotografía tuya no eres tú; es una imagen de ti. Comprender esto es liberador. En el momento en que aceptas que te conviertes en parte de una obra, tu ego se desvanece y puedes disfrutar de formar parte de algo más grande. Algo bello por sí mismo, por el hecho que significa el acto de ofrecerte, exponerte y, sobre todo, por aceptarte como interés artístico.</p>
<p><strong>6. Experimentar el silencio y la lentitud</strong></p>
<p>En un contexto cultural de imágenes rápidas, posar sin prisa, sin objetivo de consumo inmediato, simplemente estar y ser es casi un acto subversivo, una ruptura consciente con el sistema, un gesto de desobediencia que reivindica el cuerpo no como un objeto de deseo comercial, sino como un territorio de significación. Estas sesiones invitan a bajar el ritmo, a escuchar el cuerpo, a habitar el silencio. La experiencia en sí —más allá del resultado— puede convertirse en un espacio de pausa, presencia y atención plena. La pausa permite al individuo dejar de enfocarse en el parecer para concentrarse únicamente en «ser y estar», asemejándose a un ejercicio de meditación con la cámara. Algo cada vez más raro… y más necesario.</p>
<figure id="attachment_135544" aria-describedby="caption-attachment-135544" style="width: 820px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135544 size-large" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/08-820x1024.jpg" alt="" width="820" height="1024" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/08-820x1024.jpg 820w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/08-640x800.jpg 640w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/08-768x960.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/08-350x437.jpg 350w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/08.jpg 962w" sizes="(max-width: 820px) 100vw, 820px" /><figcaption id="caption-attachment-135544" class="wp-caption-text">RAPHA NOOK © 2025</figcaption></figure>
<p><strong>7. Dejar un testimonio para otros</strong></p>
<p>Y si de momento, no logras comprender por qué no hay más motivo que el de merecerte un acto de amor propio como éste, quizás entiendas que otras personas se merecen que lo hagas. La fotografía permite dejar un testimonio silencioso pero elocuente de quién fuiste en un momento concreto de tu vida. No como explicación, sino como presencia. Estas imágenes pueden convertirse, con el tiempo, en un legado íntimo para hijas, amigas, amantes o incluso para otras mujeres que se reconozcan en ellas. A veces una imagen dice “yo también estuve ahí” mejor que cualquier relato.</p>
<figure id="attachment_135545" aria-describedby="caption-attachment-135545" style="width: 819px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135545 size-large" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/09-819x1024.jpg" alt="" width="819" height="1024" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/09-819x1024.jpg 819w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/09-640x800.jpg 640w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/09-768x960.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/09-350x438.jpg 350w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/09.jpg 1000w" sizes="(max-width: 819px) 100vw, 819px" /><figcaption id="caption-attachment-135545" class="wp-caption-text">RAPHA NOOK © 2025</figcaption></figure>
<p>Este testimonio auténtico tiene un poder colectivo porque puede formar parte de proyectos que buscan visibilizar estas vivencias y ayudar a otras mujeres a exponerse o reconciliarse con su cuerpo y su historia. No es necesario tener un trauma o un episodio que superar, simplemente con ser es suficiente.</p>
<p><strong>Conclusión</strong></p>
<p>Una sesión de fotos con intención es un acto de amor propio necesario. Lejos de ser un ejercicio de vanidad, sirve para contar una historia dentro de una experiencia de autocuidado. Nos permite explorar nuestra identidad, fortalecer la autoestima y reconectar con la belleza que ya habita en nosotros. No es algo exclusivamente reservado a «modelos» con un canon estético. De hecho, este tipo de fotografías tiene la misma dificultad con personas de cuerpos estereotipados, ya que a todos nos cuesta mostrarnos de verdad. Es absurdo creer que uno no es digno de participar en el arte, de disfrutar de sus beneficios y de aprender a mirarse de una forma compasiva.</p>
<figure id="attachment_135546" aria-describedby="caption-attachment-135546" style="width: 820px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135546 size-large" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/010-820x1024.jpg" alt="" width="820" height="1024" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/010-820x1024.jpg 820w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/010-640x800.jpg 640w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/010-768x960.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/010-1229x1536.jpg 1229w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/010-1639x2048.jpg 1639w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/010-350x437.jpg 350w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/12/010.jpg 1976w" sizes="(max-width: 820px) 100vw, 820px" /><figcaption id="caption-attachment-135546" class="wp-caption-text">RAPHA NOOK © 2025</figcaption></figure>
<p>Considera estas reflexiones como una invitación para entrar en una conversación contigo misma. Deja brotar la idea hasta que te sientas de verdad merecedora de una experiencia como esta.</p>
</div></div></div></div></div></div><script id="script-row-unique-0" data-row="script-row-unique-0" type="text/javascript" class="vc_controls">UNCODE.initRow(document.getElementById("row-unique-0"));</script></div></div></div>
</div><p>La entrada <a href="https://raphanook.com/mas-alla-del-like/">Más allá del &#8216;like&#8217;</a> se publicó primero en <a href="https://raphanook.com">raphanook</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://raphanook.com/mas-alla-del-like/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Mirar-se con otros ojos</title>
		<link>https://raphanook.com/mirar-se-con-otros-ojos/</link>
					<comments>https://raphanook.com/mirar-se-con-otros-ojos/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rapha Nook]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 18:17:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Fotografía]]></category>
		<category><![CDATA[fotografía]]></category>
		<category><![CDATA[arte]]></category>
		<category><![CDATA[autoestima]]></category>
		<category><![CDATA[autorretrato]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://raphanook.com/?p=135370</guid>

					<description><![CDATA[<p>Hacerse autorretratos no es posar para gustar, sino un ejercicio íntimo para aprender a mirarse con compasión. Es un proceso meditativo que invita a borrar imágenes previas y descubrir la belleza que se esconde en uno mismo. La fotografía, lejos del narcisismo digital, puede ser una herramienta curativa para reconciliarse con la propia imagen y fortalecer la autoestima.</p>
<p>La entrada <a href="https://raphanook.com/mirar-se-con-otros-ojos/">Mirar-se con otros ojos</a> se publicó primero en <a href="https://raphanook.com">raphanook</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="wpb-content-wrapper"><div data-parent="true" class="vc_row row-container" id="row-unique-1"><div class="row limit-width row-parent" style="max-width:804px; margin-left:auto; margin-right:auto;"><div class="wpb_row row-inner"><div class="wpb_column pos-top pos-center align_left column_parent col-lg-12 single-internal-gutter"><div class="uncol style-light"  ><div class="uncoltable"><div class="uncell no-block-padding" ><div class="uncont" ><div class="uncode_text_column" ></p>
<p class="p1" style="text-align: right;"><em>«El pintor no debería pintar lo que tiene frente a él, sino lo que ve dentro de sí mismo»</em>.<br />
—Caspar Davis Friedrich</p>
<blockquote>
<p class="p5">Para hacer retratos satisfactorios, probablemente viene bien hacer algunos autorretratos y también haber aprendido a aceptar las fotografías que otros te han hecho. ¿Cómo es posible, si no, comprender la turbación, la ansiedad, incluso el pánico, que a menudo asalta a la gente cuando sabe que está siendo fotografiada?</p>
<p class="p5">No me tengo por demasiado gordo, mi nariz es grande, pero no exorbitantemente larga. Y, sin embargo, no pude aceptar mi propia apariencia física durante años. Solía soñar con parecerme a Samuel Beckett. Me hice una serie de autorretratos y cada vez «disfrazaba» mi rostro porque lo rechazaba totalmente. Gesticulaba, hacía trucos con la luz, movía la cámara deliberadamente. La cura para este juego teatral llegó cuando me vi obligado a mirarme a mí mismo durante la duración completa de una película para la televisión —titulada <i>Un fotógrafo entre los hombres</i>, realizada por Claude Goretta—. La dosis fue lo bastante fuerte como para curarme. Este hombre al que veía ante mí existía con todas sus debilidades. Era real y en cierto sentido estaba más allá de mi control. Yo ya no era responsable de su apariencia.</p>
<p class="p5"><span style="font-family: -apple-system, BlinkMacSystemFont, 'Segoe UI', Roboto, Oxygen-Sans, Ubuntu, Cantarell, 'Helvetica Neue', sans-serif;">Mohr, J. (1982). Autorretrato. J. Berger &amp; J. Mohr, </span><em style="font-family: -apple-system, BlinkMacSystemFont, 'Segoe UI', Roboto, Oxygen-Sans, Ubuntu, Cantarell, 'Helvetica Neue', sans-serif;">Otra manera de contar</em><span style="font-family: -apple-system, BlinkMacSystemFont, 'Segoe UI', Roboto, Oxygen-Sans, Ubuntu, Cantarell, 'Helvetica Neue', sans-serif;"> (pp. 38–39). Gustavo Gili.</span></p>
</blockquote>
<p class="p6">Al final, después de mucho tiempo haciendo retratos, me he dado cuenta de que el impulso que se esconde en mí es transmitir una forma de mirar –una voz— y que otros vean como yo veo. Por eso insisto demasiado quizás, y en especial a quienes fotografío, en la idea de que la imagen resultante es algo bello más allá de si se nos ven o no los michelines, se nos marcan los huesos, o nuestro perfil es más o menos apolíneo. Creo que comprender esto nos sirve para valorar mejor la fotografía y, por ende, la imagen de uno mismo. También nos ayuda a aceptar <i>nuestra</i> imagen y, en cualquier caso, a ser compasivo con ella fortaleciendo nuestra autoestima. Por supuesto, esto no tiene nada que ver con las fotos que anegan <i>Instagram</i> y otras <i>redes</i>.</p>
<p class="p6">El caso es que el otro día hablando con una amiga, se me ocurrió escribir algo para animar a hacerse fotos con la intención de provocar un <i>encuentro</i> con la intimidad de uno mismo. No me refiero a los <i>selfies</i> (prácticamente todos iguales) que se preocupan por mostrar siempre el lado más favorecido. Ni siquiera es necesario centrarse en la cara o el rostro. La idea inicial no debe ser compartir los resultados y pretender obtener muchos <i>likes</i>. Si hablase de esto no gastaría ni <i>tinta</i> ni esfuerzo alguno, ya que Internet está saturado de todo eso. Esto va de hacerse retratos intentando verse a sí mismo de un modo distinto.</p>
<blockquote><figure id="attachment_135381" aria-describedby="caption-attachment-135381" style="width: 1723px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135381 size-full" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/ran-hang-scaled.jpg" alt="" width="1723" height="2560" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/ran-hang-scaled.jpg 1723w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/ran-hang-538x800.jpg 538w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/ran-hang-689x1024.jpg 689w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/ran-hang-768x1141.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/ran-hang-1034x1536.jpg 1034w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/ran-hang-1378x2048.jpg 1378w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/ran-hang-350x520.jpg 350w" sizes="(max-width: 1723px) 100vw, 1723px" /><figcaption id="caption-attachment-135381" class="wp-caption-text">Ren Hang, Untitle.</figcaption></figure></blockquote>
<p class="p6">La Escuela de fotografía de <b>Apertura</b> donde hice varios talleres, tuvo durante muchas convocatorias anuales un concurso llamado <i>“Mira el mundo con otros ojos”</i>. Este es el enfoque, pero ahora dirigido hacia uno mismo: “Mirar-se con otros ojos”. Previamente hay que considerar aquello que escribió <b>Chesterton</b> sobre un árbol: <i>«Mientras consideremos un árbol como una cosa obvia, natural y razonable creada para alimentar a una jirafa, entonces no podemos maravillarnos cabalmente de ese mismo árbol»</i>. Los que no son capaces de ver en un árbol más que un árbol, lo siento; pero quienes tenéis la suerte de imaginar, no deberíais permitiros el lujo de perder las posibilidades que os brinda el arte.</p>
<blockquote><figure id="attachment_135382" aria-describedby="caption-attachment-135382" style="width: 735px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135382 size-full" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/autorretrato-con-carlo-rim-1930.jpg" alt="" width="735" height="915" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/autorretrato-con-carlo-rim-1930.jpg 735w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/autorretrato-con-carlo-rim-1930-643x800.jpg 643w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/autorretrato-con-carlo-rim-1930-350x436.jpg 350w" sizes="(max-width: 735px) 100vw, 735px" /><figcaption id="caption-attachment-135382" class="wp-caption-text">André Kertész, Autorretrato con Carlo Rim, 1930. Copia en gelatina de plata.</figcaption></figure></blockquote>
<p class="p6">Hacerse fotos no es como mirarse en el espejo, ya que ni la perspectiva, ni –sobre todo— la intención es la misma. Solemos recurrir a él para darnos seguridad antes de salir a la calle y exponernos a los demás. En la mayoría de los casos es sólo parte de una preparación para gustar a otros. Autorretratarse significa romper el espejo e interponer una cámara entre tu <i>yo</i> como ente corpóreo (cuerpo) y tu <i>yo</i> como alma (tu mirada). Debes llegar a <i>olvidarte de ti mismo</i> si quieres <i>convertirte</i> en una foto. En cierto sentido es como si estuvieras meditando. Borra de la cabeza otras fotografías que hayas visto, ya sean tuyas o de otras personas; de redes sociales, revistas, etc. Es un ejercicio difícil porque estamos contaminados por otras imágenes y la inspiración siempre tira de memoria. Pero esto es como salir a la calle con la cámara y que ésta te sorprenda, la única diferencia es que ahora tendrás que buscar en cualquier rincón de tu cuerpo y encontrar la belleza que hay en ti, no la belleza que crees que eres o no eres. De nuevo: <i>olvídate de ti mismo</i>.</p>
<blockquote><figure id="attachment_135383" aria-describedby="caption-attachment-135383" style="width: 1000px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135383 size-full" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/00001.jpg" alt="" width="1000" height="1244" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/00001.jpg 1000w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/00001-643x800.jpg 643w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/00001-823x1024.jpg 823w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/00001-768x955.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/00001-350x435.jpg 350w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/00001-uai-720x896.jpg 720w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/00001-uai-900x1120.jpg 900w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /><figcaption id="caption-attachment-135383" class="wp-caption-text">Bill Brandt (1904–1983), Jean Dubuffet, 1963, Gelatina de plata.</figcaption></figure></blockquote>
<p class="p6">Al principio, el autorretrato puede ser similar a asomarse al vacío o tirarse desde un avión (yo lo he hecho); da un vértigo muy incómodo, pero cuando te lanzas… ¡Madre mía, qué liberación! Recuerda que al igual que en el ejemplo del avión, tú también cuentas con un paracaídas: las fotos son únicamente para ti. Debes tener en la mente que no las vas a compartir, incluso que las eliminarás después si pensar en eso te da más seguridad. Luego puedes cambiar de opinión, pero no empieces este ejercicio pensando que es algo para los demás.</p>
<blockquote><figure id="attachment_135384" aria-describedby="caption-attachment-135384" style="width: 735px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135384 size-full" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/Bas-Jan-Ader_Im-too-sad-to-tell-you_.jpg" alt="" width="735" height="1000" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/Bas-Jan-Ader_Im-too-sad-to-tell-you_.jpg 735w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/Bas-Jan-Ader_Im-too-sad-to-tell-you_-588x800.jpg 588w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/Bas-Jan-Ader_Im-too-sad-to-tell-you_-350x476.jpg 350w" sizes="(max-width: 735px) 100vw, 735px" /><figcaption id="caption-attachment-135384" class="wp-caption-text">Bas Jan Ader, Estudio para Estoy demasiado triste para contártelo, 1971, Copia única en gelatina de plata.</figcaption></figure></blockquote>
<p class="p6">Hechas estas advertencias, voy a darte algunas pautas (permitidme usar el femenino):</p>
<ol class="ol1">
<li class="li6">Elige un día en el que te sientas tranquila y en calma la primera vez que decidas hacerte fotos. Aunque tampoco podemos descartar los días tristes y difíciles si te ves con capacidad: puede ser interesante para soltar malas vibraciones y encontrar autenticidad en la mirada. <em>Lacrimae rerum, pars optima nostri sensus</em> (Las lágrimas son la mejor parte de nuestros sentidos, Décimo Junio Juvenal en su Sátira XV).</li>
<li class="li6">Busca un lugar con buena luz en el interior de tu casa o en el exterior, pero intenta quedarte sola en un espacio privado y que no te interrumpan. Una buena ventana por donde entre claridad es un sitio idóneo. También puedes experimentar con un flexo o lámpara que en mitad de la oscuridad crea un ambiente más íntimo y quizás unos resultados más sorprendentes.</li>
<li class="li6">Elige ropa cómoda, no te vistas como si fueses a salir de fiesta ni a una cita romántica. Déjate de <em>boudoir</em>, de ligueros y conjuntitos sofisticados porque restarán protagonismo a tu <em>persona</em>. Usa la ropa sencilla y dedícate a jugar.</li>
<li class="li6">Usa una cámara de fotos o el móvil, sirven por igual. Lo pones fijo o lo apoyas en cualquier cosa. Puedes fabricarte un <a href="https://www.youtube.com/shorts/1izOH19Fu0c"><span class="s3">trípode casero</span></a>. Configúralo para que dispare cada 15 ó 30 segundos o <em>apunta</em> con él hacia una parte escogida de tu cuerpo: un brazo, la mano, la comisura de los labios, el pecho, una clavícula, qué sé yo. Averigua formas interesantes, perfiles inusuales, prueba con las luces. Borra tu mente, despéjala de todo. Vacíala. Sólo observa. Los móviles son ideales para esto porque no pesan y además tienen una opción macro que permite acercarlos mucho a un objeto. Estas son dos maneras diferentes que modifican un poco el sentido: <em>hacerte</em> fotos como sujeto completo o <em>hacerle</em> fotos a tu cuerpo. Yo quizás comenzaría por lo segundo y pasaría después a lo primero, yendo de planos cerrados a otros abiertos.</li>
<li class="li6">No poses ni gesticules cuando en los planos más generales se vea tu rostro. No busques sensualidad, erotismo, ni nada que se le parezca. No trates de comunicarte con la cámara, simplemente que tu mente tenga estas dos palabras: ser y estar. No hay que hacer o parecer, sólo ser y estar. De nuevo: olvídate de lo que hayas visto anteriormente, <em>olvídate de ti</em>.</li>
<li class="li6">A medida que vayas sintiéndote cómoda (porque al centrarte en encontrar imágenes te irás quedando absorta en el proceso) podrás exponerte más y llegarás a despojarte de tus miedos, entrando en el desnudo emocional y quizás también en el físico. El ritmo y la velocidad depende de cada persona. Tampoco pretendas llegar a un grado concreto de exposición, no fuerces nada. Si aún no te sientes cómoda es porque tendrás inseguridades, complejos o heridas profundas, pero recuerda que en cada contacto la cámara puede ser una sesión curativa que es de lo que se trata. No olvides que las fotos las estás haciendo exclusivamente para ti y nadie más.</li>
<li class="li6">No te obsesiones mirando constantemente la pantalla cada vez que dispares. Al principio haz algunas de prueba para comprobar cómo se ven, pero aguarda a verlas todas seguidas hasta que decidas no hacer más. Lamentablemente –o no— en la mayoría de los casos no creo que vayas a disparar con carrete (que sería lo ideal), pero creo que es mejor tener la paciencia suficiente para sorprendernos del proceso cuando todo acabe.</li>
<li class="li6">El resultado es lo de menos, no pienses en él. No todo el mundo posee la habilidad de ver como un fotógrafo. La mayoría de quienes nos dedicamos a esto ni siquiera podemos llamarnos a sí mismos de ese modo. Realmente pocos tienen el ojo necesario y se dedican a copiar la naturaleza en vez de transformarla. El verdadero fotógrafo encuentra belleza en un pimiento, algo al alcance de muy pocos.</li>
<li class="li6">No obstante, lo que importa es la experiencia y la intención correcta: aprender a mirarse con otros ojos.</li>
<li class="li6">Y si quieres que te dé una razón de peso para valorar positivamente las fotos que aún no has hecho, me lo pones muy fácil. Citando a <b>John Berger</b> en <em>La apariencia de las cosas</em>: «El uso más popular de la fotografía es como recuerdo de lo ausente». Porque, amiga, en un tiempo eso que te ves habrá desaparecido, así que quiérelo.</li>
</ol>
<p><em>Bonus track</em> (como dicen los modernos). Haz las fotos en blanco y negro, ya que tiene un grado menos de transparencia –en comparación con el color— que no ayuda a alejarnos de cómo percibimos la realidad.</p>
<blockquote><figure id="attachment_135385" aria-describedby="caption-attachment-135385" style="width: 1590px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135385 size-full" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/DE01629.jpg" alt="" width="1590" height="2077" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/DE01629.jpg 1590w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/DE01629-612x800.jpg 612w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/DE01629-784x1024.jpg 784w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/DE01629-768x1003.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/DE01629-1176x1536.jpg 1176w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/DE01629-1568x2048.jpg 1568w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/05/DE01629-350x457.jpg 350w" sizes="(max-width: 1590px) 100vw, 1590px" /><figcaption id="caption-attachment-135385" class="wp-caption-text">Edward Weston, Pepper No. 30, 1930. Gelatina de plata sobre papel. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid.</figcaption></figure></blockquote>
<p class="p6">Ojalá a alguien le pueda ser útil esto que escribo, pues la fotografía siempre es una <i>revelación</i>. Me consta que quienes han tenido esta experiencia que he recomendado muchas veces, ha marcado su manera de verse a sí mismos. Y por supuesto, me encantaría que si te ha gustado este <i>post</i> y, sobre todo, si te ha servido, me envíes algún comentario. Sobre todo que me cuentes tu experiencia si te has hecho autorretratos de esta manera. Y bueno, si no sabes cómo <span class="s3">convertirte en parte de una obra</span>, dame el toque. No te aseguro que vayamos a hacer arte, pero sí que lo intentaremos.</p>
<p>
</div></div></div></div></div></div><script id="script-row-unique-1" data-row="script-row-unique-1" type="text/javascript" class="vc_controls">UNCODE.initRow(document.getElementById("row-unique-1"));</script></div></div></div>
</div><p>La entrada <a href="https://raphanook.com/mirar-se-con-otros-ojos/">Mirar-se con otros ojos</a> se publicó primero en <a href="https://raphanook.com">raphanook</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://raphanook.com/mirar-se-con-otros-ojos/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Como parte de una obra</title>
		<link>https://raphanook.com/como-parte-de-una-obra/</link>
					<comments>https://raphanook.com/como-parte-de-una-obra/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rapha Nook]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 14 Apr 2025 11:30:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<category><![CDATA[fotografía]]></category>
		<category><![CDATA[arte]]></category>
		<category><![CDATA[psicología]]></category>
		<category><![CDATA[autoestima]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://raphanook.com/?p=135299</guid>

					<description><![CDATA[<p>Esta es una reflexión sobre el poder del retrato fotográfico como herramienta de autoconocimiento, autoestima y sanación emocional. La fotografía —especialmente la artística e íntima— permite a las personas verse con nuevos ojos, liberarse de complejos y conectar con su verdad más profunda. La imagen que se obtiene de esa experiencia no es un reflejo literal del individuo. Debemos alejarnos del culto superficial de la belleza y destacar el valor del proceso compartido, sensible y transformador, más allá del resultado estético, como acto de memoria, liberación y autoaceptación.</p>
<p>La entrada <a href="https://raphanook.com/como-parte-de-una-obra/">Como parte de una obra</a> se publicó primero en <a href="https://raphanook.com">raphanook</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="wpb-content-wrapper"><div data-parent="true" class="vc_row limit-width row-container" id="row-unique-2"><div class="row row-parent" style="max-width:804px; margin-left:auto; margin-right:auto;"><div class="wpb_row row-inner"><div class="wpb_column pos-top pos-center align_left column_parent col-lg-12 single-internal-gutter"><div class="uncol style-light"  ><div class="uncoltable"><div class="uncell no-block-padding" ><div class="uncont" ><div class="uncode_text_column" ></p>
<p class="p1">Llevo veinte años en esto y no me sorprende que en todo ese tiempo nunca haya dejado de leer y escuchar testimonios sobre cómo la Fotografía ha sido una salvación, un analgésico para muchos de nosotros que andamos perdidos. Sin ir más lejos, siempre me ha servido como un refugio donde cobijarme en momentos difíciles. Una amiga fiel desde el principio cuando me abracé a ella en un bache en el que se me derrumbó media vida. Desde entonces también me ha acompañado en etapas mejores. Y aunque no creo que por sí misma pueda dotar de sentido a la existencia de nadie, es una herramienta maravillosa para encontrarlo. Cuanto menos te alivia cuando la soledad te persigue como la sombra de un perro.</p>
<p class="p4">Hoy quiero hablar de ella desde el punto de vista pasivo de quien se deja fotografiar. Me gustaría reflexionar sobre el papel del retrato fotográfico en el autoconocimiento, la valoración personal y la autoestima. Lo que diré en adelante también podría aplicarse al autorretrato –no al <i>selfie</i>, puesto que éste no guarda una intencionalidad—. No obstante, me centraré en lo que muchos llaman sesiones guiadas. Las fotos tomadas por otros nos ofrecen la oportunidad de vernos desde una perspectiva ajena, que puede contrastar con nuestra autoimagen y <i>revelar</i> cómo somos percibidos, enriqueciendo así la comprensión de nuestras relaciones.</p>
<blockquote><figure id="attachment_132422" aria-describedby="caption-attachment-132422" style="width: 960px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="size-full wp-image-132422" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2023/09/X-T2_DSF0203.jpg" alt="" width="960" height="1440" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2023/09/X-T2_DSF0203.jpg 960w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2023/09/X-T2_DSF0203-300x450.jpg 300w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2023/09/X-T2_DSF0203-600x900.jpg 600w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2023/09/X-T2_DSF0203-200x300.jpg 200w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2023/09/X-T2_DSF0203-683x1024.jpg 683w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2023/09/X-T2_DSF0203-768x1152.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2023/09/X-T2_DSF0203-350x525.jpg 350w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2023/09/X-T2_DSF0203-uai-720x1080.jpg 720w" sizes="(max-width: 960px) 100vw, 960px" /><figcaption id="caption-attachment-132422" class="wp-caption-text">Paola (2023) © RAPHA NOOK</figcaption></figure></blockquote>
<p class="p4">Desde que comencé con los retratos, la idea siempre ha sido una: buscar una esencia despojando al sujeto de la máscara que todos nos ponemos al mostrarnos al mundo. Deseaba –y sigo haciéndolo— que quienes confiaron en mi cámara se expusieran de un modo sincero con ellos mismos (pretender engañar a otros es, en el fondo, fruto de una auto-negación peligrosa). Este ejercicio puede suponer un reto importante, pero es profundamente liberador. El problema es que muchos aspiramos a que la fotografía nos favorezca y nos devuelva una imagen en la que salgamos guapos. Con tales parámetros, habría personas que encajarían fácilmente en los cánones estéticos, los llamados modelos; y otras que no se reconocerían dentro de esos valores, y que a menudo rechazarían sus propias fotos por ese motivo. De hecho, también suele ocurrir que los del primer grupo desechan con más energía las imágenes en las que no se ven del modo deseado, contradiciendo aquello de que sólo se hacen fotos los hombres y mujeres seguros de su aspecto físico. Esto no es del todo cierto. La diferencia entre unos y otros radica en que algunos esperan obtener un resultado agradable, y otros no; unos se <i>ocultan</i> a pesar de colocarse delante de la cámara, y otros directamente declinan la invitación. Lo que sí comparten es que ambos se identifican con la imagen resultante (creen que son la foto). Pero participar en un proyecto artístico es algo muy distinto. Lo veremos más adelante.</p>
<p class="p4">Por estos motivos, hacerse retratos de intimidad no depende únicamente de si somos más o menos atrevidos, extrovertidos, confiados o valientes; todos tenemos inseguridades. ¿Entonces? Pienso que hay personas con una sensibilidad tal, que el hecho de <i>verse</i> en una fotografía artística les seduce tanto, que –independientemente de la dificultad que suponga enfrentarse a sus complejos— están dispuestas a pagar ese coste y asumir el sacrificio.</p>
<p class="p4">El proceso que se inicia en alguien a quien le proponen una sesión puede ser el siguiente:</p>
<ol class="ol1">
<li class="li4">Decides intentar hacerte fotos en las que haya algún grado de exposición.</li>
<li class="li4">Luchas contra la inquietante idea preconcebida de quedar indefenso, como un ser diminuto ante una cámara que imaginas gigantesca.</li>
<li class="li4">Durante el acto, con la ayuda de la confianza que te brinda el fotógrafo, te liberas de muchos –o incluso de todos— de esos miedos, y sueltas cargas, traumas y heridas en un ejercicio lúdico que no merecía tanta preocupación.</li>
</ol>
<p class="p4">En todos los casos en los que hice este tipo de sesiones, cuando las personas finalmente saltaron a la piscina, reconocieron que el agua no estaba tan fría como esperaban. Tras haber fotografiado de esta manera a más de medio centenar de rostros, el desenlace nunca fue la confirmación de tales temores. Al contrario, se sorprendieron de lo fácil y sencillo que fue en realidad. Muchas de ellas jamás se habían enfrentado a una sesión, aunque otras estaban acostumbradas a posar. Sin embargo, he encontrado más dificultad en estas últimas que en las primeras debido a la “contaminación” que pueden dejar experiencias con otros estilos (y a veces con fotógrafos que no saben guiar adecuadamente a su modelo). Quienes nunca probaron enfrentarse con la cámara, venían a ciegas. Su mente trataba de imaginar cómo sería la sesión, pero eran ideas difusas que al no anticipar nada concreto, no les impedían tolerar la incertidumbre. En cambio, algunas que habían pasado por trabajos de moda, belleza, productos, comerciales en general, etc. –muy presentes en las redes—, traían en la cabeza imágenes más definidas. Así, cuando la sesión no se ajustó a esas referencias y se encontraron con una fotografía más natural, sin posados artificiales ni exagerados, pudieron llegar en algún momento a sentirse desconcertadas o incluso abrumadas.</p>
<blockquote><figure id="attachment_133876" aria-describedby="caption-attachment-133876" style="width: 1080px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="size-full wp-image-133876" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2024/05/X-T2_DSF7898-1.jpg" alt="" width="1080" height="1620" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2024/05/X-T2_DSF7898-1.jpg 1080w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2024/05/X-T2_DSF7898-1-533x800.jpg 533w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2024/05/X-T2_DSF7898-1-683x1024.jpg 683w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2024/05/X-T2_DSF7898-1-768x1152.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2024/05/X-T2_DSF7898-1-1024x1536.jpg 1024w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2024/05/X-T2_DSF7898-1-350x525.jpg 350w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2024/05/X-T2_DSF7898-1-300x450.jpg 300w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2024/05/X-T2_DSF7898-1-600x900.jpg 600w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2024/05/X-T2_DSF7898-1-uai-720x1080.jpg 720w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><figcaption id="caption-attachment-133876" class="wp-caption-text">Ángela (2023) © RAPHA NOOK</figcaption></figure></blockquote>
<p class="p4">Mas, regresemos a la definición de retrato de intimidad y profundicemos en por qué, a veces, estas fotografías no son aceptadas por las personas que aparecen en ellas. Suele ocurrir precisamente cuando se consigue la naturalidad, cuando las imágenes desbordan humanismo y podemos evocar el olor de la esencia más íntima de sus protagonistas. Ahora bien, todo gira en torno a si somos conscientes o no de que <i>no somos la foto</i>, aunque en ella se recoja una imagen de nosotros. O sea, la foto no es el individuo en sí. Es el <i>«Ceci n&#8217;est pas une pipe»</i> de René Magrite que he mencionado en tantas ocasiones. Y esto cuesta entenderlo especialmente porque cada vez estamos más acostumbrados a identificarnos con la imagen que proyectamos en las redes sociales. Pero en el momento en que comprendes que, en una fotografía –con pretensión artística especialmente— <i>tú</i> dejas de ser en la obra para convertirte <i>sólo</i> en parte de ella, tu ego se desvanece. No eres tú: es una <i>imagen</i> de ti, captada por una cámara manejada por un fotógrafo que adopta una perspectiva. Y en ese punto, debes aceptar que formas parte de algo más grande, más bello.</p>
<p class="p4">Así, cualquiera que participe en este proceso comprende que sólo se trata de un juego, y por tanto, que no hay nadie que no sea válido para pasar por el filtro de la Fotografía. Romperemos entonces la idea errónea de que esto va de imágenes bellas de cosas bonitas: un paisaje de ensueño, una modelo envidiable, un atardecer maravilloso… En absoluto. Es un arte que revela imágenes bellas a partir de la mirada de un autor. Pero hay belleza en cualquier lugar y persona, y todos somos dignos de participar en él. Además, la Fotografía no es sólo una práctica estética, es también un medio para escuchar y acompañar, el resultado de un encuentro de experiencias compartidas. Esto es lo que la distancia de la pintura, y ahora de la creación de imágenes con la Inteligencia Artificial. Esta última ha venido para abortar todas aquellas fotografías que apenas eran el resultado de una persecución estética sin más interés que el de conseguir imágenes bonitas. Si de verdad queremos hacer una foto, necesitamos de una experiencia para que más adelante se rememoren las sensaciones que tuvimos: el olor, el tacto, la atmósfera, los sonidos, etc.; recuerdos profundos que se quedaron anexados a esa imagen. La Fotografía es tiempo y memoria. <b>Navia</b> lo explica mucho mejor que yo en su <a href="https://navia-curriculo.blogspot.com/2010/11/acerca-de-la-eterna-y-feliz-confusion.html"><span class="s4">blog</span></a>.</p>
<blockquote><figure id="attachment_132082" aria-describedby="caption-attachment-132082" style="width: 961px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="size-full wp-image-132082" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2023/08/DSC_1728.jpg" alt="" width="961" height="1440" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2023/08/DSC_1728.jpg 961w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2023/08/DSC_1728-300x450.jpg 300w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2023/08/DSC_1728-600x899.jpg 600w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2023/08/DSC_1728-200x300.jpg 200w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2023/08/DSC_1728-683x1024.jpg 683w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2023/08/DSC_1728-768x1151.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2023/08/DSC_1728-350x524.jpg 350w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2023/08/DSC_1728-uai-720x1079.jpg 720w" sizes="(max-width: 961px) 100vw, 961px" /><figcaption id="caption-attachment-132082" class="wp-caption-text">Peace, Rúkara (2014) © RAPHA NOOK</figcaption></figure></blockquote>
<p>Si llegamos a digerir todas estas ideas, estamos ante un ejercicio magnífico para mejorar nuestra autoestima (que nada tiene que ver con los <i>likes</i> ni las valoraciones de otros). Como afirma el psiquiatra <b>Bessel van der Kolk</b>: <i>«Fotografiarse, especialmente en contextos íntimos o vulnerables, puede ayudar a reintegrar memorias somáticas desde un lugar seguro»</i>. El retrato puede ser una manera de <i>recolonizar</i> el cuerpo con una nueva mirada. Si conseguimos que la sesión se convierta en un espacio de confianza, sabiendo explicar que la belleza no está en la forma, sino en la verdad de quien se atreve a mostrarse; podremos recrear una especie de ritual de iniciación hacia una liberación vital. La Fotografía puede ser un gran aliado para desarrollar una estrategia de autoayuda y mejorar el bienestar personal. Nos ofrece un enfoque que no sólo debe buscar “buenas imágenes”, sino imágenes necesarias en las que se registre la historia de la persona retratada para que se sienta visto de verdad y, en algunos casos, para que se reconcilie consigo mismo. Como dice <b>Judy Weiser</b> (psicóloga y arteterapeuta): <i>«Mientras que otras formas de arte se basan en la externalización de imágenes internas, la fotografía se apoya en la internalización de imágenes externas»</i>, es decir, integración de tu propia imagen a partir de la autoexploración y la comunicación. Cada fotografía que toma una persona o que la conserva, actúa como una especie de “espejo con memoria” que puede abarcar un amplio proceso de autopercepción, con un instrumento –como es el fotográfico— que ofrece un registro que trasciende el filtro verbal. Como diría la psicóloga <b>Cathy Malchiodi</b>: <i>«El cuerpo recuerda lo que la mente entierra y las artes expresivas lo ayudan a hablar»</i>.</p>
<blockquote><figure id="attachment_135302" aria-describedby="caption-attachment-135302" style="width: 1200px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135302 size-full" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/04/2005_jo_spence_spa_eng-1667x2048-1.jpg" alt="" width="1200" height="1474" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/04/2005_jo_spence_spa_eng-1667x2048-1.jpg 1200w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/04/2005_jo_spence_spa_eng-1667x2048-1-651x800.jpg 651w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/04/2005_jo_spence_spa_eng-1667x2048-1-834x1024.jpg 834w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/04/2005_jo_spence_spa_eng-1667x2048-1-768x943.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/04/2005_jo_spence_spa_eng-1667x2048-1-350x430.jpg 350w" sizes="(max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><figcaption id="caption-attachment-135302" class="wp-caption-text">© Jo Spencer (1982)</figcaption></figure></blockquote>
<p class="p4">Muchos autores han hecho del autorretrato una forma de terapia encarnada. Como <b>Jo Spence</b> (1934-1992) y <b>Olatz Vázquez</b> (1994-2021), fotógrafas –británica y española respectivamente— que usaron sus cámaras para confrontar con crudeza y ternura la enfermedad del cáncer. También tenemos el caso de <b>Nan Goldin</b> (1953-), quien documentó desde<i> dentro</i> la adicción a las drogas, la violencia, el sexo y el amor. El propio <b>John Coplans</b> (1920-2003), crítico de arte y comisario antes que fotógrafo. Fue reconocido por sus series de autorretratos: imágenes crudas y detalladas de fragmentos de su propio cuerpo envejecido, con las que desafió las nociones tradicionales de belleza y juventud en el arte. En fin, existen múltiples ejemplos de obras que buscan contar algo, pero algo de la <i>verdad</i> de la esencia humana.</p>
<blockquote><figure id="attachment_135300" aria-describedby="caption-attachment-135300" style="width: 1000px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="wp-image-135300 size-full" src="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/04/Coplans.jpg" alt="" width="1000" height="1417" srcset="https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/04/Coplans.jpg 1000w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/04/Coplans-565x800.jpg 565w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/04/Coplans-723x1024.jpg 723w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/04/Coplans-768x1088.jpg 768w, https://raphanook.com/wp-content/uploads/2025/04/Coplans-350x496.jpg 350w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /><figcaption id="caption-attachment-135300" class="wp-caption-text">© John Coplans (1984)</figcaption></figure></blockquote>
<p class="p4">Llevo años insistiendo en esta misma idea, pero hasta que la persona no lo experimenta conscientemente no se da cuenta de que mis retratos no pretenden ser fotografías de <i>modelos</i> (palabra que no tiene cabida en mi estilo). Mi propuesta es un encuentro voluntario: una suerte de secuestro por el arte que, si se tiene cierta sensibilidad, puede acabar en una especie de síndrome de Estocolmo. La materia prima de todos mis trabajos –ya sean hombres o mujeres, jóvenes o mayores— es siempre la misma: personas a quienes ofrecí la oportunidad de verse <i>como parte de una obra</i>.</p>
<p>
</div></div></div></div></div></div><script id="script-row-unique-2" data-row="script-row-unique-2" type="text/javascript" class="vc_controls">UNCODE.initRow(document.getElementById("row-unique-2"));</script></div></div></div>
</div><p>La entrada <a href="https://raphanook.com/como-parte-de-una-obra/">Como parte de una obra</a> se publicó primero en <a href="https://raphanook.com">raphanook</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://raphanook.com/como-parte-de-una-obra/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
